top of page
deporte.png

Curso de agility para perros

Entrenamiento para perros pequeños y caniche toy

Seguridad en el adiestramiento deportivo.

 El caniche toy es un perro pequeño, ágil, valiente y con muchísimas ganas de agradar a su dueño. Y precisamente por eso hay que tener mucho cuidado. Muchas veces el problema no es que el perro no quiera hacer el ejercicio. Al contrario: quiere hacerlo, se esfuerza, lo intenta y se lanza con entusiasmo. Pero una cosa es la motivación, y otra muy distinta es que su cuerpo esté preparado.

En perros tan pequeños, la seguridad debe ir siempre por delante del espectáculo.

No empezar demasiado pronto.

 El adiestramiento deportivo no debe comenzar demasiado pronto. Antes de introducir ejercicios físicos más exigentes, es importante esperar a que el cachorro termine de desarrollarse. En un caniche toy, no conviene empezar con trabajo deportivo serio antes del año de edad. Hasta entonces, los huesos, las articulaciones, los ligamentos y toda la estructura corporal siguen madurando.
Un perro joven puede parecer ágil y dispuesto, pero eso no significa que su cuerpo ya esté preparado para soportar impactos, saltos, subidas o bajadas repetidas.

El entusiasmo también puede ser un riesgo.

 Un toy poodle muchas veces no se frena solo. Si ve que su dueño le anima, intentará hacerlo aunque todavía no tenga fuerza, equilibrio o madurez suficiente. Eso significa que: puede saltar más de lo que debería, puede bajar demasiado rápido, 👉puede forzar una postura sin estar listo, puede sufrir una mala caída simplemente por querer hacerlo bien.

 Por eso el responsable siempre debe ser el humano.

La altura y el tamaño de los obstáculos importan mucho.

 En obstáculos altos, como: la pasarela, la rampa, el balancín, la empalizada o “A-frame”hay que tener en cuenta que no todos los aparatos sirven para un perro toy. Un obstáculo pensado para perros más grandes puede ser excesivo para un caniche tan pequeño.
Y si el perro resbala, pierde el equilibrio o cae desde demasiado alto, el riesgo de lesión es mucho mayor. Si trabajas con este tipo de obstáculos, deben estar adaptados al tamaño del perro. La altura, el ancho de la superficie y la estabilidad del aparato tienen que ser adecuados para una raza pequeña.

Primero seguridad, luego técnica.

 Antes de pedir velocidad, precisión o secuencias largas, el perro tiene que sentirse: seguro, equilibrado, confiado y físicamente preparado. No hay ninguna prisa. En un caniche toy, es mucho más importante construir una base sana que avanzar rápido.

Qué no deberías hacer:

Empezar con saltos altos demasiado pronto, usar obstáculos grandes para perros medianos o grandes, trabajar superficies resbaladizas, pedir muchas repeticiones seguidas, dejar que el perro baje “a lo loco” por una rampa o pasarela, entrenar cuando el perro está cansado, confundir entusiasmo con preparación física.

Qué sí deberías hacer.

 Esperar a que el perro tenga edad suficiente, empezar con ejercicios bajos, estables y seguros, usar material adaptado a perros pequeños, vigilar siempre cómo apoya las patas y cómo baja, hacer sesiones cortas, parar antes de que el perro se fatigue,

priorizar siempre la salud frente al espectáculo. Idea clave: Un caniche toy puede ser muy valiente. Puede tener mucha energía, mucha inteligencia y muchas ganas de trabajar contigo.Pero precisamente porque confía en ti y quiere hacerlo bien, eres tú quien debe poner los límites. No se trata de ver hasta dónde puede llegar. Se trata de cuidar su cuerpo para que pueda disfrutar del trabajo durante muchos años.

Agility.

 El agility es uno de los deportes caninos más completos. Consiste en guiar al perro a través de un circuito de obstáculos, combinando velocidad, precisión y comunicación. ¿Por qué es ideal para el caniche toy? El caniche toy: es rápido, muy inteligente, 👉le encanta hacer algo junto con su dueño. Por eso el agility es perfecto para él.

Todos los obstáculos de agility pueden dividirse, de forma muy sencilla, en tres grandes grupos.

Los obstáculos de salto hay que superarlos sin derribar nada por el camino.

Los obstáculos de contacto no solo hay que cruzarlos, sino también pisar correctamente las zonas de entrada y salida pintadas de otro color. En algunas competiciones modernas esto ya lo controlan sensores electrónicos, y discutir con ellos es casi tan inútil como discutir con una báscula.

Por último, están los obstáculos de habilidad y velocidad, como el túnel o el slalom, donde importa menos saltar alto y mucho más saber por dónde ir. Al final, no solo se pone a prueba la forma física del perro, sino también lo bien que entiende a su guía.

obstáculos de salto agility.png

1. Obstáculos de salto agility

obstáculos de contacto agility.png

2. Obstáculos de contacto agility

obstáculos de habilidad y velocidad agility.png

3. Obstáculos de habilidad y velocidad 

Niveles de agility: clases de competición y altura de los obstáculos.

Cuanto más alto es el nivel en agility, menos se parece a un paseo por el parque. Los saltos aumentan de altura, pero lo que realmente cambia es el recorrido: aparecen combinaciones más difíciles, giros cerrados, cambios de dirección engañosos y obstáculos que parecen empeñados en llevar al perro por el camino equivocado. Si en el nivel inicial todavía hay margen para algún error, en las categorías superiores no gana quien corre más rápido, sino quien piensa más deprisa. A veces basta con mirar el plano del recorrido para sospechar que el juez pasó la noche resolviendo laberintos y decidió poner a prueba a todos los participantes.

En agility existen tres niveles de competición: Clase 1, Clase 2 y Clase 3. Todos empiezan en la Clase 1. Para subir de categoría no basta con participar: hay que completar varios recorridos con muy pocos o ningún fallo bajo el juicio de diferentes jueces. Y cuando se consiguen suficientes recorridos perfectos, el ascenso deja de ser una opción y pasa a ser obligatorio. Volver a competir en una categoría inferior para coleccionar medallas entre principiantes no está permitido. Es como en el colegio: puedes pasar al siguiente curso, pero no pedir oficialmente volver al primero.

Y una buena noticia para los propietarios de Caniches Toy. La altura de la mayoría de los obstáculos de salto depende del tamaño del perro. Así que nuestros pequeños no tienen que enfrentarse a las mismas alturas que un Border Collie o un Pastor Alemán. Los Caniches Toy saltan la altura más baja, pero las exigencias de velocidad, precisión e inteligencia son exactamente las mismas.

Altura de los obstáculos de salto en agility

 

Categoría                                                       Altura del perro a la cruz                                     Altura de los saltos*

S (Mini)                                                                 menos de 35 cm                                                        25–30 cm

M (Medium)                                                        de 35 a 43 cm                                                              35–40 cm

I (Intermediate)                                                 de 43 a 48 cm                                                              45–50 cm

L (Large)                                                              48 cm o más                                                                55–60 cm

* El juez decide la altura exacta dentro del rango permitido. En la Clase 1 normalmente se utilizan las alturas mínimas permitidas.

Clases de competición en agility

Clase                        ¿Qué significa?

Clase 1                      El nivel inicial. Todas las parejas comienzan aquí. Los recorridos son algo más sencillos y los saltos suelen colocarse en                                     la altura mínima permitida.

Clase 2                     El siguiente nivel. Para llegar a él es necesario obtener buenos resultados de forma constante en la Clase 1.

Clase 3                     El nivel más alto. Aquí compiten las parejas con mayor experiencia y se celebran las pruebas en las que se conceden                                           títulos y certificados oficiales.

En agility nadie puede inscribirse directamente en la Clase 3: hay que ganarse el ascenso con buenos resultados. Pero cuando una pareja ya ha completado varias veces el recorrido de forma impecable, las reglas dicen que ha llegado el momento de pasar al siguiente nivel. No está permitido volver a una clase inferior. Al fin y al cabo, nadie espera que el mejor alumno vuelva a hacer el examen de primero.

Cómo se determina el ganador en una competición de agility

No siempre gana el perro más rápido. Primero se compara el número de puntos de penalización: cuanto menos, mejor. Si dos equipos tienen la misma penalización, gana el que haya completado el recorrido en menos tiempo. Por eso, a veces es mejor perder un segundo superando un obstáculo con cuidado que perder cinco puntos por derribar una barra. En agility la velocidad importa, pero solo cuando se lleva bien con la precisión. Mejor llegar primero sin faltas que hacerlo de forma espectacular… pero en la dirección equivocada.

¿Cómo enseñar a un perro a saltar el obstáculo?

El salto es uno de los ejercicios más básicos del agility. El perro debe superar una barra sin tocarla, manteniendo ritmo y control. Objetivo. Que el perro: salte el obstáculo, no tire la barra, mantenga ritmo, lo haga con confianza.

Cómo enseñarlo paso a paso.

1. Empieza con barra baja. desde principio - muy baja, casi en el suelo.

2. Pasa caminando primero. Antes de saltar: que el perro: pase por encima, sin presión.

3. Guía con la mano. Usa un premio: mueve la mano hacia delante, el perro seguirá y pasará.

4. Marca y premia. Cuando pase/salte: “¡muy bien!” y recompensa.

5. Repite varias veces. Para crear confianza.

6. Sube la altura poco a poco. muy gradual.

7. Añade la orden “salta”. Señal recomendada: palabra: “salta”. Gesto: mano hacia delante. Cuánto practicar: sesiones cortas, pocas repeticiones, siempre en positivo.

⚠️ Errores comunes: Subir demasiado la altura→ miedo o fallo, Forzar el salto→ rechazo,

Ir demasiado rápido→ pierde técnica,  Repetir demasiado→ cansancio,

Consejo clave: La técnica es más importante que la altura.

salto.png
caniche toy salto ancho.png

¿Cómo enseñar a un perro a hacer el slalom?

El slalom es uno de los ejercicios más difíciles de agility.

Para nosotros solo parece un zigzag entre postes, pero el perro debe aprender a entrar por el lado correcto, mover el cuerpo como una serpiente y, al mismo tiempo, seguir tus indicaciones.

Al principio muchos intentan "inventar su propio camino" y se saltan la mitad de los postes, convencidos de que así terminan antes.

Objetivo. Que el perro: entre correctamente en el slalom; pase todos los postes sin saltarse ninguno; mantenga un ritmo constante; siga tu guía sin perder la concentración.

slalom.png

Cómo enseñarlo paso a paso.

 

1. Coloca los objetos. Puedes usar: botellas, conos, sillas, en línea recta, con espacio amplio al principio.

2. Empieza lento. Coloca al perro al inicio del recorrido.

3. Guía con la mano. Con un premio: mueve la mano en zigzag, entre los objetos. El perro te seguirá.

4. Marca y premia. Al terminar el recorrido: “¡muy bien!” y premio.

5. Repite varias veces. Para que entienda el patrón.

6. Reduce la distancia. Poco a poco: más juntos los objetos, más precisión.

7.  Añade la orden. Cuando ya lo haga bien: “slalom” / “zigzag”. Señal recomendada: palabra: “slalom”. Gesto: mano guiando en zigzag. Cuánto practicar: sesiones cortas, movimientos lentos, sin prisa.

 

⚠️ Errores comunes: Empezar con objetos muy juntos→ confusión.

Ir demasiado rápido→ pierde el patrón. Forzar el movimiento→ rechazo.

Repetir demasiado→ cansancio. Consejo clave. Primero precisión, luego velocidad.

deporte.png

¿Cómo enseñar a un perro a pasar por el túnel?

 

El túnel es uno de los obstáculos más dinámicos del agility.

El perro debe entrar, atravesarlo y salir sin perder la dirección ni la confianza.

Objetivo. Que el perro: entre sin miedo, atraviese el túnel, salga con seguridad, mantenga dirección.

Cómo enseñarlo paso a paso.

 

1. Empieza con túnel corto. usa: túnel recto y lo más corto posible.

2. Haz visible la salida,  el perro debe ver: entrada y salida.

3. Motiva desde el otro lado. Puedes: llamar al perro, mostrar premio o usar juguete.

4. Marca y premia. Cuando salga: “¡muy bien!” y  recompensa.

5. Repite varias veces. Para crear confianza.

6. Aumenta dificultad. Poco a poco: túnel más largo, ligera curva, más velocidad.

7.  Añade la orden,  “túnel” / “entra”. Señal recomendada: palabra: “túnel”.  Gesto: mano señalando la entrada. Cuánto practicar: sesiones cortas, en positivo, sin presión.

 

⚠️ Errores comunes: Empezar con túnel largo→ miedo. Forzar al perro a entrar→ rechazo. 

No mostrar la salida→ inseguridad. Repetir demasiado→ saturación.

 Consejo clave: La clave es confianza, no velocidad.

tunel.png

En las competiciones solo se utiliza un tipo de túnel: el túnel rígido abierto. Pero los jueces tienen imaginación de sobra. El más fácil es el recto: el perro ve la salida desde la entrada y corre sin pensárselo dos veces. Después llegan las curvas suaves, donde la salida desaparece de la vista. Y, para rematar, los túneles en forma de S o de U, donde el perro debe confiar en su guía y seguir adelante aunque no vea qué le espera. La valoración es sencilla: entrar por el lado correcto, salir por el otro y no saltarse ningún obstáculo. El cronómetro ya se encarga del resto.

Y, la verdad, no tenéis mucho de qué quejaros. Nosotros aún competimos con el collapsed tunnel, un túnel que terminaba en una larga manga de tela. El perro entraba con decisión y, un segundo después, tenía la sensación de que alguien le había echado una sábana por encima y le había dicho: «Ahora busca la salida». En el último vídeo podéis ver a un Caniche Toy superando esta auténtica reliquia de la historia del agility.

¿Cómo enseñar a un perro a subir y bajar la empalizada?

Este ejercicio enseña al perro a subir y bajar una rampa manteniendo equilibrio, control y seguridad. Es un elemento típico del agility y muy importante para la coordinación. Objetivo: Que el perro: suba sin miedo, llegue hasta arriba, baje con control mantenga equilibrio.

Cómo enseñarlo paso a paso.

1. Empieza con inclinación baja. Antes de la rampa real: usa:tabla inclinada, superficie suave y              angulación poca.

2. Guía con la mano. Coloca un premio delante: el perro seguirá la mano subiendo poco a poco.

3. Marca y premia. En la parte alta o al bajar: “¡muy bien!” y recompensa.

4. Repite varias veces. Para crear confianza.

5. Aumenta la inclinación. Poco a poco: más altura, más ángulo, sin prisa.

6. Añade la orden: “rampa” / “sube”. Señal recomendada: palabra: “sube” / “rampa”. Gesto: mano hacia arriba y luego abajo. Cuánto practicar: sesiones cortas, ritmo tranquilo, sin presión.

⚠️ Errores comunes: Demasiada inclinación al principio→ miedo, Bajar demasiado rápido→ pierde control, Forzar al perro→ rechazo,  Superficie resbaladiza→ inseguridad.

Consejo clave: El control al bajar es más importante que subir.

a frame.png
deporte.png

¿Cómo enseñar a un perro a pasar la pasarela?

 La pasarela es un obstáculo de agility donde el perro debe subir, cruzar y bajar manteniendo equilibrio y control. Objetivo. Que el perro:

suba sin miedo, camine recto, mantenga equilibrio, baje de forma controlada.

Cómo enseñarlo paso a paso.

1. Empieza en bajo nivel. Antes de la pasarela real: usa: una tabla, superficie baja, algo estable.

2. Guía con la mano. Coloca un premio delante: el perro seguirá la mano, avanzando sobre la superficie.

3. Marca y premia. Cuando cruce: “¡muy bien!” y recompensa.

4. Repite varias veces. Para crear confianza.

5. Aumenta la altura poco a poco, primero muy bajo, luego un poco más alto.

6. Añade la orden “pasarela” / “arriba”. Señal recomendada: palabra: “pasarela”. Gesto: mano guiando hacia delante. Cuánto practicar: sesiones cortas, sin prisas, siempre positivo.

⚠️ Errores comunes: Empezar con demasiada altura→ miedo. Forzar al perro→ rechazo.

Superficie inestable→ pierde confianza. Ir demasiado rápido→ pierde equilibrio.

Consejo clave: Primero confianza, luego altura.

pasarela.png

¿Cómo enseñar a un perro a superar el balancín?

No intente llevar a su perro directamente al balancín de competición. Para la mayoría de los principiantes, una tabla que se mueve parece una idea bastante mala. Primero el perro debe caminar con seguridad sobre una tabla estrecha y fija, después sobre una superficie que se balancee ligeramente y solo entonces conocer el balancín completo. No tenga prisa, felicítelo por cada paso seguro y nunca permita que la tabla golpee el suelo de forma brusca mientras el perro está encima.

En las competiciones, el balancín suele ajustarse para que empiece a bajar incluso con el peso de un perro muy pequeño, aproximadamente desde un kilogramo. Sin embargo, en muchas pistas de entrenamiento, sobre todo al aire libre, el mecanismo puede llevar mucho tiempo sin mantenimiento. Si el eje está oxidado o mal ajustado, la tabla empieza a bajar demasiado tarde, cuando el perro ya ha recorrido casi todo el obstáculo. Entonces golpea el suelo con fuerza y puede asustarlo durante mucho tiempo.

 

Antes de entrenar, compruebe el balancín. Si se mueve con dificultad, limpie y lubrique el mecanismo. Después coloque sobre la tabla un saco de arena que pese aproximadamente lo mismo que su perro. Si el balancín empieza a bajar de forma suave y sin golpes, puede comenzar el entrenamiento con tranquilidad. Lo ideal es que el perro piense: «Ah, esto no da miedo», y no «Creo que esta tabla me ha declarado la guerra».

 

La parte más difícil del balancín muchas veces no es el propio obstáculo. Lo más complicado es enseñar al perro a no saltar antes de tiempo. Al intentar evitar el golpe de la tabla contra el suelo, muchos perros saltan antes de que el balancín termine de bajar. Como consecuencia, no pisan la zona de contacto y reciben una penalización.

caniche toy balancín.png

Superar zonas con agua

Aunque en agility no existe un obstáculo de agua, las competiciones muchas veces se celebran al aire libre y, después de la lluvia, pueden aparecer charcos en el recorrido. Algunos perros, acostumbrados a correr siempre sobre terreno seco, se detienen o intentan rodearlos, perdiendo tiempo y concentración. Es mucho mejor acostumbrarlos a estas situaciones durante el entrenamiento para que, el día de la competición, el agua no sea ninguna sorpresa. Objetivo. Que el perro: atraviese con tranquilidad charcos o pequeñas zonas con agua;

no intente rodearlas; mantenga la confianza y el ritmo durante el recorrido; siga prestando atención al guía sin distraerse por el agua.

Cómo enseñarlo paso a paso.

1. Empieza con poca agua, una pequeña zona: charco, bandeja con agua, superficie mojada.

2. Permite explorar, no obligar.
3. Motiva para cruzar. Puedes usar: premio, juguete, llamada para que pase por el agua.

4. Marca y premia. Cuando cruce: “¡muy bien!” y recompensa.

5. Repite varias veces. Para crear confianza.

6. Aumenta dificultad. Poco a poco: más agua, más ancho, más profundidad (muy moderada).

7. Añade la orden. “agua” / “pasa”. Señal recomendada: palabra: “agua”. Gesto: mano señalando adelante. Cuánto practicar: sesiones cortas, siempre en positivo, sin forzar.

⚠️ Errores comunes: Forzar al perro al agua→ miedo. Empezar con demasiada profundidad→ rechazo. Agua fría o incómoda→ mala experiencia. Repetir demasiado→ saturación.

Consejo clave: La confianza es más importante que el ejercicio.

agua obst.png

¿Cómo preparar a un perro para su primera competición?

Para un perro, la primera competición es como el primer día de colegio: gente desconocida, perros por todas partes, altavoces, aplausos y un ambiente completamente diferente al de los entrenamientos. Si nunca ha vivido algo parecido, es normal que esté más ocupado observando el mundo que escuchándote.

La mejor preparación no consiste en entrenar más obstáculos, sino en acostumbrar al perro a todo lo que rodea una competición. Llévalo a lugares con movimiento, deja que vea otros perros trabajando, enséñale a esperar tranquilamente su turno y a concentrarse cuando le toque entrar en la pista. El día del debut no busques ganar. Si vuestro perro sale del recorrido feliz y con ganas de repetir, ya habéis conseguido el premio más importante.

¿Cómo mejorar la velocidad en agility?

Todos quieren que el perro corra más rápido. El perro, normalmente, ya está de acuerdo. El problema es que correr como un cohete sirve de poco si se salta la mitad de los obstáculos o decide improvisar el recorrido.

La verdadera velocidad aparece cuando el perro entiende el circuito, confía en su guía y toma las curvas sin dudar. Un recorrido limpio casi siempre es más rápido que uno lleno de frenazos, errores y vueltas atrás. Por eso, antes de pedir más velocidad, asegúrate de que tu perro sabe exactamente adónde va.

¿Cómo mejorar la precisión en los recorridos?

La precisión no consiste en que el perro vaya más despacio. Consiste en que deje de inventarse atajos creativos. Un salto por aquí, un túnel por allá... según él, el recorrido también queda muy bonito.

Cuanto mejor entienda tus indicaciones, menos dudas tendrá y menos errores cometerá. En agility, unos pocos centímetros pueden marcar la diferencia entre un recorrido perfecto y un "¡casi lo conseguimos!".

¿Cómo entrenar la obediencia para agility?

En agility, la obediencia no consiste en que el perro se siente bonito cuando se lo pides. Consiste en que, mientras corre a toda velocidad, todavía recuerde que existes.

Un perro que escucha tus indicaciones puede cambiar de dirección en una fracción de segundo, entrar en el obstáculo correcto y evitar muchos errores. En agility, obedecer no hace el recorrido más aburrido... hace que sea mucho más rápido.

¿Qué errores cometen los principiantes en agility y cómo corregirlos a tiempo?

El error más caro en agility no es derribar una barra. Es avanzar demasiado rápido. Muchos principiantes quieren enseñar el siguiente obstáculo antes de que el anterior esté realmente aprendido. Parece que el perro progresa muy deprisa… hasta que aparecen los problemas.

Un buen ejemplo son los saltos. Si el perro corre como un cohete pero no sabe calcular el punto desde el que debe impulsarse, cada vez derribará más barras. Para evitarlo existe un ejercicio muy sencillo: coloca una barra en el suelo justo antes del salto, tan cerca que el perro no pueda dar un paso entre ambas. Esa barra marcará de forma natural el punto de despegue y le enseñará a saltar con precisión. Es mucho más fácil dedicar dos semanas extra a este ejercicio al principio que pasar meses corrigiendo una técnica equivocada o sufrir una lesión por una barra golpeada a gran velocidad.

Con los obstáculos de contacto ocurre exactamente lo mismo. No aumentes la dificultad hasta que el perro pise con seguridad la zona de contacto en cada repetición. Si desde el principio aprende a saltársela, corregir ese hábito después costará mucho más tiempo y esfuerzo que haber dedicado un par de semanas más al entrenamiento básico.

Otro error frecuente es olvidarse del estado del material. Todas las superficies por las que el perro sube o baja deben ofrecer un buen agarre y estar libres de grietas, astillas o desperfectos. Una lesión puede curarse, pero el miedo tarda mucho más en desaparecer.

Recuerdo el caso de una amiga, María. Entrenaba en una pista pública donde unos aficionados habían construido los obstáculos de madera. Con el paso de los años, la madera empezó a agrietarse. Durante la bajada de la pasarela, la uña de su perro quedó atrapada en una de esas grietas. Se rompió la uña y se lesionó un dedo. Físicamente se recuperó, pero volver a confiar en la pasarela llevó casi seis meses. Incluso hoy, al bajar, intenta saltar antes de llegar al final porque todavía recuerda que allí una vez algo le hizo daño.

Y quizá el consejo más importante de todos: no entrenes para terminar el recorrido; entrena para que cada obstáculo salga bien. La velocidad llega sola. La precisión también. Corregir un mal hábito, en cambio, siempre cuesta mucho más que dedicar un poco más de tiempo a hacerlo bien desde el primer día.

¿Qué material se necesita para practicar agility?

Si preguntas a un perro, el material imprescindible para practicar agility son tres cosas: correr, correr… y después correr un poco más.

Pero para empezar, la mejor opción es buscar un club de agility cerca de casa. Allí encontrarás una pista con obstáculos seguros, un instructor que evitará muchos errores de principiante y, casi con toda seguridad, nuevos amigos tan aficionados a hablar de perros como tú.

Para practicar algunos ejercicios en casa no necesitas comprar medio circuito: unos conos, un par de barras regulables y espacio suficiente pueden ser más que suficientes. El equipo completo puede esperar. Primero hay que aprender a utilizarlo correctamente.

¿Qué libros merece la pena leer sobre agility?

Durante muchos años, los mejores libros sobre agility se publicaron en inglés. En español también existen buenos manuales, aunque la oferta es bastante más reducida. Si lees inglés, tendrás acceso a muchas más obras y a las ideas de algunos de los entrenadores que más han influido en el desarrollo del agility moderno.

En español:

Agility — Josep Boix (2004). Josep Boix es juez internacional de agility y una de las personas que más ha contribuido a divulgar este deporte en España. Su libro explica los fundamentos del agility, la enseñanza de los obstáculos, la seguridad y la preparación para las competiciones. Sigue siendo una de las mejores referencias en español para quienes empiezan.

Agility. Entrenar al perro — M. A. Nester (2008). Una guía práctica centrada en el entrenamiento paso a paso. Explica cómo enseñar los distintos obstáculos, cómo evitar los errores más habituales y cómo preparar al perro y al guía para sus primeras competiciones.

Agility — Chiara de Martini y Giancarlo de Martini (2016). Los autores, entrenadores italianos con amplia experiencia internacional, presentan una introducción clara y muy visual al agility. Es un libro fácil de leer que resulta especialmente útil para quienes comienzan.

En inglés (muy recomendables):

Agility Right from the Start — Eva Bertilsson y Emelie Johnson Vegh (2006, 2.ª edición 2017). Considerado por muchos como el mejor libro para construir una base sólida. Se centra en la motivación, el autocontrol, el juego y las habilidades fundamentales antes incluso de empezar con los obstáculos.

Foundation Fundamentals — Susan Garrett (2009). Más que un libro sobre obstáculos, es un libro sobre cómo preparar al perro para convertirse en un gran compañero de agility. Muchas de las técnicas modernas de entrenamiento parten de las ideas desarrolladas por Susan Garrett.

Developing Handling Skills — Linda Mecklenburg (2010). Dirigido principalmente al guía. Explica cómo moverse en la pista, cómo indicar correctamente las líneas al perro y cómo mejorar la comunicación durante el recorrido.

Agility Bible — Julie Daniels (1998). Un auténtico clásico. Aunque algunas técnicas han evolucionado con el paso de los años, sigue siendo una excelente obra para comprender los principios del entrenamiento y la planificación de las sesiones.

Si solo vas a leer un libro, Agility Right from the Start probablemente sea la mejor elección para empezar. Pero recuerda que ningún libro sustituye a un buen instructor. Los libros ayudan a entender el por qué; el entrenamiento enseña el cómo.

Y no olvides que hoy en día gran parte del mejor material sobre agility ya no está en papel. Muchos de los entrenadores más reconocidos publican cursos, seminarios y vídeos de gran calidad. Ver trabajar a los mejores suele enseñar tanto como leer un buen libro.

bottom of page