

Cómo enseñar trucos a un perro
El Caniche Toy es una de las razas más fáciles de enseñar
Aprender trucos no es solo útil — también es divertido.
El caniche es una de las razas más inteligentes del mundo, y no enseñarle nada sería un desperdicio.
Entrenar juntos mejora la conexión entre vosotros, ayuda a que el perro esté más equilibrado
y convierte el día a día en algo mucho más interesante.
Y además… vas a estar orgulloso de tu perro
Antes de empezar con estos trucos, esperamos que ya hayas pasado por nuestros cursos anteriores para cachorros y convivencia con el perro, y que tengas una idea de cómo piensa tu perro.
Curso
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Cachorros
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¿Estás preparado para empezar a enseñar trucos a tu perro?
Responde a estas preguntas y descubre si ya puedes empezar…
1. ¿Cuándo es mejor entrenar a un perro?






2. ¿Cuánto debe durar una sesión de entrenamiento?







3. ¿Dónde aprende mejor un cachorro?






4. ¿Pasear el perro antes de entrenar?






5. ¿Hace falta usar comida siempre?






6. Si el perro no quiere una golosina durante el entrenamiento...












Trucos básicos paso a paso
¿Cómo enseñar a dar la pata?
Dar la pata suele ser uno de los primeros trucos que aprenden muchos perros porque es fácil, bonito y da resultados rápidos. Además, ayuda a que el perro entienda la dinámica básica del entrenamiento: escuchar, probar una acción y recibir una recompensa.
Cómo enseñarlo paso a paso :
1. Coloca al perro delante de ti. Es mejor empezar en un lugar tranquilo, sin mucho ruido ni distracciones. Tu perro debe estar atento y con ganas de participar. 2. Prepara un premio pequeño. Usa algo que le guste mucho y que pueda comer rápido. Lo ideal es que no tenga que masticar mucho, para no romper el ritmo del ejercicio. 3. Cierra el premio en la mano. Enséñale tu mano cerrada a la altura de su hocico. La mayoría de los perros intentará primero oler, lamer o tocar con la nariz. 4. Espera con paciencia. No digas todavía la orden. Tu objetivo es esperar a que el perro, por iniciativa propia, levante una pata para intentar conseguir el premio. 5. En cuanto toque tu mano con la pata, marca y premia. Justo en ese momento di una palabra corta como “¡muy bien!” o usa tu marcador habitual, y abre la mano para darle la recompensa.
6. Repite varias veces. Hazlo unas pocas veces para que el perro empiece a entender qué acción le da resultado. 7. Añade la orden verbal. Cuando ya veas que empieza a ofrecer la pata con bastante rapidez, entonces sí puedes añadir la palabra: “pata”. Primero dices la orden, presentas la mano y premias cuando lo haga. 8. Empieza a mostrar la mano vacía. Cuando entienda el ejercicio, intenta hacerlo igual pero sin esconder comida en la mano. El premio saldrá de la otra mano o de tu bolsillo. Así el perro aprende a responder a la señal, no solo a buscar comida.

⚠️Errores comunes: Repetir “pata, pata, pata” muchas veces. Si repites la palabra sin parar, el perro deja de entender qué significa realmente. La orden debe decirse una vez. No esperar lo suficiente. A veces el perro necesita unos segundos para probar.
Si ayudas demasiado rápido, no le das oportunidad de pensar. Premiar tarde.
Si das el premio tarde, el perro puede no asociarlo con levantar la pata, sino con otra cosa que hizo después. Abrir la mano demasiado pronto. Si el perro consigue la comida solo por oler o empujar con la nariz, no tendrá motivo para usar la pata.
Cogerle la pata y moverla tú. Eso puede confundir al perro y hacer que el truco pierda claridad. Es mejor que la acción salga de él. Hacer demasiadas repeticiones
Cuando el ejercicio se alarga demasiado, el perro pierde interés y empieza a hacerlo peor.
Dar las dos patas.
Cómo enseñarlo:
-
Empieza desde “dar la pata”.
-
Pide la otra pata.
-
Premia cuando levante ambas.
Errores comunes:
-
Ir demasiado rápido sin consolidar la primera pata.
-
Confundir al perro con señales poco claras.



¿Cómo enseñar al perro a sentarse?
El comando “sentado” es uno de los más importantes.
Es la base para muchos otros ejercicios y ayuda a calmar al perro
y controlar su comportamiento.
Objetivo: Que el perro: se siente cuando se lo pides,
mantenga la posición unos segundos, lo haga sin necesidad de ver comida.
Cómo enseñarlo paso a paso.
1. Empieza en modo fácil. Sin televisión, sin otros perros, sin niños corriendo y sin el vecino llamando por la valla. Cuanto menos ocurra alrededor, más fácil será que el perro te escuche. 2. Coge un premio... pero uno pequeño. No hace falta sacar un filete. La idea es que el perro pueda comerlo en un segundo y seguir entrenando. 3. Levanta la mano. Coloca el premio delante de su hocico y muévelo hacia arriba y un poco hacia atrás. Si todo va bien, el trasero bajará solo. Si salta para coger el premio... has levantado demasiado la mano.
4. Justo en ese momento... ¡premio! En cuanto se siente, felicítalo y dale el premio. No cinco segundos después, cuando ya esté pensando en otra cosa. 5. Repite varias veces. Los perros aprenden por repetición, no por inspiración divina. 6. Ahora ponle nombre al truco.
Cuando ya se siente con facilidad, di "¡sienta!" justo antes de hacer el movimiento con la mano. 7. Poco a poco podrás quitar el premio.
Al final bastará con la orden o con un gesto para que el perro se siente.
¿Cuánto practicar? Cinco o diez minutos son suficientes. Es mucho mejor terminar con un perro que todavía quiere jugar... que con uno que ya está bostezando y mirando a las palomas.
Errores más comunes. Repetir la orden una y otra vez. "Sienta... sienta... sienta..." Al final el perro cree que la orden completa es "sienta-sienta-sienta". 😄 Empujarlo hacia abajo. No está aprendiendo. Solo está intentando librarse de tu mano. Dar el premio demasiado tarde.
Si el premio llega cuando ya está de pie, lo único que estás reforzando es... levantarse. Entrenar demasiado tiempo. Cinco minutos con ganas de seguir valen mucho más que media hora por obligación. Cambiar la orden cada día.
Hoy "sienta", mañana "siéntate", pasado "vamos, abajo"... El perro no tiene un diccionario de español. 😄
¿Cómo enseñar a un perro a tumbarse?
Hay una orden que muchos propietarios subestiman.
Parece muy sencilla, pero cuando un perro aprende a tumbarse... también aprende a relajarse. Y eso resulta muy útil cuando esperas en la terraza de una cafetería, en la sala del veterinario o mientras hablas con alguien y no quieres que tu perro vaya saludando a media ciudad. 😄
Además, el comando "tumbado" es la base de muchos ejercicios más avanzados.
No buscamos simplemente que el perro se tumbe una vez.
Queremos que pueda quedarse tranquilo... aunque el mundo siga girando a su alrededor.

Cómo enseñarlo paso a paso.
1. Empieza desde "sentado". Claro, podrías intentarlo desde cualquier posición... pero sería como aprender a correr antes de caminar. Desde "sentado" todo resulta mucho más fácil.
2. Coge un premio. No hace falta que sea enorme. Solo tiene que despertar suficiente interés para que el perro quiera seguir tu mano.
3. Baja la mano lentamente. Lleva el premio hacia el suelo y un poco hacia delante. La mayoría de los perros acabarán tumbándose de forma completamente natural. Si en lugar de tumbarse empieza a perseguir tu mano por toda la habitación... vas demasiado deprisa.
4. En cuanto se tumbe... ¡premio! Ese es el momento perfecto. No cinco segundos después, cuando ya esté pensando en otra cosa.
5. Repite unas cuantas veces. Los perros aprenden haciendo. Cada repetición le ayuda a entender que tumbarse tiene premio.
6. Ahora añade la orden. Cuando ya siga el movimiento con facilidad, di "tumbado" justo antes de bajar la mano.
7. Poco a poco necesitarás menos ayuda. Primero desaparecerá el premio. Después bastará con la orden o con un pequeño gesto de la mano.
¿Cuánto se tarda en enseñarlo? Mucho menos de lo que imaginas. Cinco o diez minutos al día y, en dos o tres días, la mayoría de los perros ya entienden perfectamente lo que les estás pidiendo. Después solo hace falta practicar un poco más para que responda cada vez mejor. ¿Dónde es más fácil equivocarse? Empezar sin haber enseñado antes "sentado". Se puede hacer... igual que también puedes aprender a montar en bicicleta empezando por una cuesta abajo. Pero no parece la opción más sencilla. Mover la mano demasiado rápido. Si el perro no puede seguir el movimiento con la nariz, tampoco podrá entender qué le estás pidiendo.
Empujar al perro hacia el suelo. Queremos que el perro decida tumbarse. No que piense que está participando en un combate de lucha libre. Repetir la orden una y otra vez. "Tumbado... tumbado... tumbado..." Al final el perro puede creer que la orden completa tiene tres palabras. Dar el premio demasiado tarde. Si el premio llega cuando el perro ya se ha levantado, será difícil que relacione la recompensa con haberse tumbado.

¿Cómo enseñar a un perro a gatear?
Hay trucos que son útiles. Y hay trucos que merece la pena enseñar simplemente por lo graciosos que resultan. Ver a un Caniche Toy avanzar pegado al suelo, muy serio y convencido de que está realizando una misión secreta, ya justifica el esfuerzo. Pero además, gatear es un ejercicio bastante completo. El perro tiene que coordinar las patas, controlar el cuerpo y avanzar sin levantarse. Trabaja la concentración y puede ayudar a mejorar la movilidad y la conciencia corporal, siempre que se practique durante poco tiempo y sobre una superficie cómoda. No buscamos que atraviese el salón como una serpiente profesional. Con unos pocos pasos bien hechos es suficiente: cuerpo cerca del suelo, movimiento tranquilo y nada de intentar ponerse de pie a mitad del recorrido.
¿Quieres enseñárselo? Sigue estos pasos.
1. Empieza desde "tumbado". El perro debe estar tranquilo y completamente tumbado. Si todavía no domina este ejercicio, es mejor enseñarlo primero. Gatear será mucho más fácil después.
2. Coge un premio. Ponlo justo delante de su hocico. No hace falta enseñárselo demasiado... si huele comida, ya sabe que algo interesante está a punto de pasar.
3. Ahora empieza la misión. Desliza la mano lentamente hacia delante, casi rozando el suelo. El perro intentará seguir el premio sin levantarse. El comando oficial suele ser "¡Repta!" o "¡Gatea!", pero aquí cada uno se divierte como quiere. Los míos llevan años haciéndolo con una sola palabra: "¡Espía!" 😄 Y la verdad... queda mucho más divertido.
4. En cuanto avance un poco... ¡premio! No hace falta recorrer un metro. Con que avance unos centímetros sin levantarse
ya merece su recompensa.
5. Repite varias veces. Al principio no busques distancia. Busca que entienda la idea.
6. Poco a poco irá avanzando más. Primero un paso. Después dos. Y antes de que te des cuenta, tendrás un pequeño agente secreto recorriendo el salón.
7. Utiliza siempre el mismo gesto. La mano debe ir muy cerca del suelo y moverse despacio hacia delante.
Los perros aprenden antes cuando las señales siempre son iguales.
¿Cuánto se tarda en enseñarlo? Es un truco un poco más difícil que "sentado" o "tumbado". Lo normal es necesitar varios días de práctica, dedicando cinco o diez minutos al día. No tengas prisa. Es uno de esos ejercicios en los que avanzar despacio suele dar mejores resultados que querer correr.

¿Cómo enseñar a un perro a quedarse de pie?
Parece una orden sencilla: levantarse y no hacer nada más. Pero para muchos perros, quedarse quietos de pie es casi una disciplina olímpica. En cuanto dejas de mover la mano, se sientan. Si esperas un segundo más, se tumban. Y si tardas demasiado, probablemente se vayan a buscar otra cosa mejor que hacer. Aun así, es una orden muy útil. Sirve para revisar las patas, cepillar el pelo, colocar el arnés, secarlo después del baño o enseñarlo correctamente en una exposición. No buscamos que el perro se quede rígido como una estatua. Queremos que se levante cuando se lo pides, permanezca de pie con calma y no decida sentarse justo cuando necesitas mirar algo debajo de su barriga.
¿Quieres enseñárselo? Sigue estos pasos.
1. Empieza desde "sentado" o "tumbado". Es mucho más fácil levantar a un perro desde una posición conocida que convencerlo de quedarse quieto cuando ya anda de un lado para otro.
2. Coge un premio. Colócalo delante de su hocico. No hace falta hacer magia. Si el premio le interesa, la nariz hará la mayor parte del trabajo.
3. Levanta la mano despacio. Muévela ligeramente hacia delante y hacia arriba. Lo normal es que el perro se levante para seguir el premio.
Si en lugar de levantarse empieza a dar vueltas... probablemente tu mano ha viajado más que el perro.
4. En cuanto se ponga de pie... ¡premio! Al principio no busques perfección. Simplemente celebra que haya entendido la idea.
5. Poco a poco espera un poco más. Primero un segundo. Luego dos. Después cinco. Sin darse cuenta, el perro aprenderá que quedarse quieto también tiene recompensa.
6. Ahora añade la orden. Cuando ya se levante con facilidad, di "de pie" justo antes de hacer el gesto.
7. Practica en situaciones diferentes. En casa. En la calle. Antes de poner el arnés. Mientras lo cepillas. Cuanto más útil sea el ejercicio en la vida real, más rápido lo entenderá.
¿Cuánto se tarda en enseñarlo? Es una de las órdenes más fáciles de aprender. Con cinco o diez minutos al día, la mayoría de los perros la entienden en pocos días. Después solo queda practicar hasta que responda casi de forma automática.
¿Dónde es más fácil equivocarse? Mover la mano demasiado deprisa. El perro no sabe si tiene que levantarse, saltar o seguir corriendo.
Pedir demasiado tiempo desde el primer día. Primero aprende a levantarse. Después aprenderá a quedarse quieto. Repetir "de pie" veinte veces. Si dices el comando una sola vez, tiene significado. Si lo repites sin parar... acaba siendo ruido de fondo. 😄
Premiar demasiado pronto. Espera un instante a que el perro encuentre el equilibrio antes de darle el premio.
Una historia real. Esta es probablemente la orden que más utilizo fuera de casa. Un día paseábamos por un camino con varios
Caniches Toy y unos niños. De repente apareció un grupo de ciclistas de esos que parecen entrenar para el Tour de Francia y que no miran demasiado lo que ocurre delante. Los perros salieron corriendo hacia el camino. Había un riesgo real de que alguno acabara debajo de una bicicleta. Solo tuve tiempo de gritar: — ¡César, de pie! César era perro de exposición y tenía esta orden completamente automatizada.
Frenó en seco. Los demás perros lo miraron... y también redujeron la velocidad. En ese momento pude dar otra orden con calma.
Los ciclistas pasaron. Los perros siguieron jugando. Y todos volvimos a casa enteros. 😄
¿Cómo enseñar a un perro a poner las patas sobre un objeto?
No es el truco más espectacular del mundo. Nadie va a detenerse en la calle para aplaudir porque tu perro haya apoyado las patas delanteras en un taburete. Pero es uno de esos ejercicios sencillos que después sirven para muchas cosas. Ayuda al perro a entender mejor dónde coloca las patas, a mantener el equilibrio y a trabajar con objetos sin miedo. También prepara el camino para trucos más interesantes: subir a plataformas, girar alrededor de un objeto, cambiar de posición o aprender ejercicios de equilibrio.
Al principio solo buscamos algo muy sencillo: que coloque las dos patas delanteras sobre un objeto estable y permanezca allí unos segundos. No hace falta convertir el taburete en un escenario. De momento, basta con que el perro comprenda que las patas también pueden tener instrucciones propias. 😄

Instrucciones rápidas para el truco más fácil.
Coloca un taburete entre tú y el perro. Enséñale un premio y da unas palmaditas invitándolo a subir las patas al taburete. Lo más probable es que no tarde mucho en entender la idea. 😄 En cuanto coloque las patas, di la orden que hayas elegido y dale el premio.
Pero hay una regla importante: acercarse al taburete sin escuchar la orden no da derecho a sobornos.
Y, después de poner las patas, debe quedarse así unos segundos. Si las baja inmediatamente… el ejercicio todavía no cuenta. 😄

¿Cómo enseñar a un perro a seguir la mano?
Es otro ejercicio muy sencillo. Tan sencillo que al principio puede parecer que no estás enseñando nada especial: mueves la mano y el perro va detrás. Pero sin esta pequeña habilidad, muchos trucos más complicados se convierten en una negociación eterna. Seguir la mano permite guiar al perro para que se gire, pase entre las piernas, suba a un objeto o cambie de posición. En resumen, tu mano se convierte en una especie de mando a distancia… aunque el modelo venga con patas y tenga opiniones propias. 😄 No buscamos que el perro persiga la mano como si dentro hubiera siempre comida. Queremos que aprenda a observarla, seguir su movimiento con calma y desplazarse contigo sin distraerse por cada ruido, olor o mosca que pase por delante.
Si vas a seguir enseñando trucos a tu perro, aprende este primero.
Parece una tontería. Mueves la mano... y el perro la sigue. "¿Y para esto hacía falta un ejercicio?" Pues sí. Porque después esa mano te servirá para enseñarle medio catálogo de trucos. Girar, pasar entre las piernas, subir a una piedra, colocarse donde tú quieras... Todo empieza aquí. Además, casi seguro que tu perro ya sabe hacerlo. Después de unos cuantos trucos, cualquier perro tiene un doctorado en detectar una mano que huele a premio. Si esa mano empieza a moverse delante de su nariz, lo raro sería que no la siguiera. 😄
Así que no vas a enseñarle a seguir la mano. Eso ya lo hace.
Lo que vas a enseñarle es otra cosa: que a veces seguir esa mano también es una orden.
Por eso conviene añadir una señal desde el principio. Yo ni siquiera usaría una palabra. Es mucho más cómodo mover ligeramente los dedos antes de empezar. Más adelante, cuando enseñes trucos nuevos, bastará con ese pequeño gesto. No tendrás que ir diciendo "sígueme... gira... ven... sube..." como un comentarista de fútbol. 😄
¿Y cómo se enseña? Muy fácil. Pon un premio en la mano. Acércala al hocico y empieza a moverla despacio. En cuanto el perro la siga, premio. Repite unas cuantas veces. Y antes de mover la mano, haz siempre el mismo pequeño movimiento con los dedos.
En muy poco tiempo ese gesto significará una sola cosa: "Ahora toca seguir la mano."
¿Cómo enseñar a un perro a hacer una reverencia?
Este es el truco perfecto para un perro que ya ha aprendido unos cuantos números...
pero todavía no sabe despedirse del público. 😄
Después de cualquier ejercicio puede hacer una elegante reverencia
y aceptar los aplausos como un auténtico artista.
Y lo mejor es que no estamos enseñando un movimiento extraño.
Los perros ya hacen esta postura de forma natural cuando se estiran después de dormir: las patas delanteras bajan, el pecho casi toca el suelo y la parte trasera se queda arriba.
Nosotros solo vamos a convencer al perro de que, a partir de ahora, por ese estiramiento también se pagan premios.

¿Cómo se enseña?
El perro debe empezar de pie. Prepara un premio que de verdad le guste. Acércalo al hocico y baja la mano lentamente, llevándola un poco hacia atrás, entre las patas delanteras. El perro intentará seguir el premio. Lo más difícil no es conseguir que baje.
Lo más difícil es convencerle de que no se tumbe del todo. Muchos perros piensan: "Ya que estamos bajando... terminemos el trabajo."
Si hace falta, puedes colocar suavemente una mano debajo del abdomen para impedir que baje la parte trasera.
En cuanto haga una pequeña reverencia... «¡Muy bien!»...y premio. Poco a poco irá entendiendo qué postura es la que buscas.
¿Y la orden?
Como cualquier truco, este también necesita una. Puedes usar «reverencia», «saluda» o la palabra que prefieras.
Acompáñala siempre con el mismo gesto de la mano.
¿Cuánto tarda en aprenderlo?
Normalmente, muy poco. Muchos perros ya hacen media reverencia varias veces al día sin darse cuenta.
Solo hay que explicarles que ahora ese estiramiento tiene nombre... y paga bien. 😄
¿Dónde suele equivocarse la gente? Bajar demasiado la mano y conseguir que el perro se tumbe. Intentar mantener la postura demasiado tiempo. Empujar al perro con las manos para colocarlo. O esperar demasiado antes de premiar el primer intento correcto.
Y una última cosa.
Este truco queda especialmente bonito al final de una pequeña exhibición. Sentado. Dar la pata. Dar una vuelta.
Y terminar con una elegante reverencia. Porque un verdadero artista no solo sabe actuar... También sabe aceptar los aplausos. 😄
¿Cómo enseñar a un perro a buscar un juguete?
Este truco es perfecto para un perro que sabe exactamente dónde guardas las golosinas... pero pierde su juguete aunque esté delante de su nariz. La idea es sencilla: escondes un juguete, das la orden y el perro tiene que encontrarlo. Empieza con su juguete favorito y deja que lo huela bien. Después escóndelo en un lugar muy fácil, incluso dejando una parte visible. Di «busca» y anímalo a mirar.
En cuanto lo encuentre... «¡Muy bien!»...y premio.
Sí, aunque haya tardado tres segundos y medio y el juguete estuviera debajo de una silla.
Al principio no estamos comprobando si puede trabajar como perro policía. Solo queremos que entienda
el juego. Cuando ya lo busque con ganas, puedes esconderlo detrás de una puerta, debajo de una manta
o en otra habitación.
¿Dónde suele equivocarse la gente? Escondiendo el juguete demasiado bien desde el primer día.
Repitiendo «busca, busca, busca» cada dos segundos. O ayudando tanto que al final parece que quien está buscando eres tú. Dale tiempo. El perro necesita usar la nariz, pensar un poco y descubrir que encontrar cosas también puede ser un trabajo.
Y una última cosa. No te sorprendas si, después de aprender este juego, tu perro encuentra perfectamente su pelota...pero sigue sin localizar el juguete que está pisando. 😄

¿Cómo enseñar a un perro a recoger sus juguetes?
¿Cómo se enseña?
Antes de empezar, tu perro ya debería saber traer un juguete y cambiarlo por una golosina. Primero juega un rato al «aporta» como siempre.
Lanza el juguete, el perro lo trae, tú se lo cambias por un premio... y otra vez. Cuando notes que ya vuelve un poco más despacio y empieza a pensar que el trabajo es demasiado para el sueldo que cobra... 😄 prepara una caja. Cuando regrese con el juguete, no se lo quites.
En lugar de eso, coloca la caja debajo de su hocico. Dentro ya debe haber una golosina. El perro se queda pensando. Huele la golosina.
Tú no coges el juguete. Y justo en ese momento dices: «¡Guarda!» Como la golosina huele muchísimo mejor que la pelota, el perro soltará el juguete dentro de la caja para poder coger el premio. Después de unas cuantas repeticiones entenderá una idea muy sencilla:
juguete en la caja = aparece una golosina.
Ahora empieza el siguiente nivel. La caja deja de estar pegada al hocico y, poco a poco, va ocupando el lugar donde quieres que termine siempre. Cuando eso funcione, espera a que el perro tenga buen apetito. Deja un juguete en el suelo, señala la caja y di: «¡Guarda!»
La mayoría de los perros hace la conexión bastante rápido. En cuanto el juguete cae dentro...premio...y comida.
Más adelante coloca tres juguetes en el suelo y deja el cuenco de comida a la vista, pero fuera de su alcance. «¡Guarda!» Primer juguete.
Muy bien... pero todavía no hay comida. «¡Guarda!» Segundo juguete. Más felicitaciones... pero el restaurante sigue cerrado. 😄
«¡Guarda!» Tercer juguete. Ahora sí. Premio especial...y a comer.
Un detalle curioso. Si después del segundo juguete el perro va por iniciativa propia a recoger el tercero sin esperar la orden...
No desaproveches ese momento. Saca la mejor golosina que tengas escondida.
Acaba de descubrir cómo conseguir un empleado gratis... y eso merece un ascenso. 😄


¿Cómo enseñar a un perro a chocar los cinco?
¿Tu caniche te mira con cara de «¿y ahora qué quieres?» cuando levantas la mano?
Tranquilo, es normal.
Enseñarle a chocar los cinco es uno de esos trucos que parecen difíciles, pero en realidad
se aprenden en pocos minutos si no tienes prisa.
Empieza pidiéndole la pata. Cuando la apoye en tu mano, cambia poco a poco la posición hasta mantener la palma en vertical. En cuanto la toque, premio y celebración.
Dos o tres repeticiones al día valen mucho más que una sesión maratoniana que acabe
con tu perro bostezando y preguntándose por qué su humano se ha vuelto tan raro.
Cuando ya entienda el gesto, añade la orden «¡choca esos cinco!».
En poco tiempo levantará la pata en cuanto vea tu mano, incluso si lo hace con la elegancia
de un ejecutivo... o con el entusiasmo de un cachorro que acaba de descubrir
que los premios no caen del cielo.


¿Cómo enseñar a un perro a tocar una campana?
¿Quieres que tu perro haga sonar una campanita sin esperar a que llegue la Navidad? Es más fácil de lo que parece… y bastante menos ruidoso que darle un tambor.
Empieza presentándole una campana pequeña y prémialo cada vez que la toque con la nariz o con la pata, aunque sea por casualidad. Poco a poco entenderá que hacer sonar la campana tiene premio. Cuando repita el gesto con seguridad, añade una orden como «¡campana!» o «¡ding-dong!».
Con un poco de práctica, tendrás un caniche capaz de anunciar visitas, pedir para salir al jardín… o convencer a toda la familia de que Papá Noel vive en tu casa durante todo el año.

¿Cómo enseñar a un perro a rodar?
Es uno de esos trucos que no sirven absolutamente para nada... ...salvo para echarse unas buenas risas. 😄
Cuando un perro se deja caer, da una vuelta completa y se queda mirándote como diciendo: «¿Y ahora qué?», es imposible no sonreír. Además, no le hace ningún daño.
Al contrario. Mientras aprende a rodar, mejora la coordinación, aprende a controlar mejor su cuerpo y gana confianza con cada repetición.
Así que sí. Es un truco inútil...pero de los que todo perro debería saber. 😄
¿Quieres enseñarle este truco? Pues aquí tienes el plan.
Lo único que tu perro ya debería saber es tumbarse cuando se lo pides. A partir de ahí, todo es bastante sencillo. Prepara un premio que de verdad le interese. No hace falta servirle un banquete, pero tampoco intentes convencerlo con una croqueta aburrida. Un trocito de algo que le encante funciona mucho mejor. Acerca el premio al hocico y empieza a mover la mano despacio hacia un lado, en dirección al hombro.
El perro intentará seguirlo. Continúa el movimiento hasta que complete la vuelta. En cuanto ruede por completo... 👉 «¡Muy bien!»
Y premio. Sí, felicitar al perro también cuenta. A veces unas palabras dichas con entusiasmo valen casi tanto como la golosina.
¿Y la orden? Como cualquier truco, este también necesita una. Puede ser «rueda», «gira» o cualquier otra palabra.
Lo importante es utilizar siempre la misma.
¿Cuánto tarda en aprenderlo? Mucho menos de lo que parece. Aunque el truco da la impresión de ser complicado, la mayoría de los perros lo aprende en un par de sesiones de cinco o diez minutos.
¿Dónde suele equivocarse la gente? Mover el premio demasiado deprisa.
Premiar antes de que termine la vuelta. O intentar ayudar empujando al perro. Normalmente, eso solo consigue que se líe más.
Y ten en cuenta una cosa.
Aunque tu perro haga este truco perfectamente contigo, es posible que no lo haga con otra persona. Y es completamente normal.
Desde el punto de vista de un perro, enseñar la barriga es quedarse completamente indefenso. Ese barriguita blandita y desprotegida no se le enseña a cualquiera. Así que, si tu perro rueda sin pensárselo cuando se lo pides, no solo está haciendo un truco.
También te está diciendo que confía en ti. 😄
¿Cómo enseñar a un perro a nadar?
Primero, una verdad incómoda: no todos los perros nacen sabiendo nadar.
Algunos entran en el agua como si llevaran toda la vida entrenando para los Juegos Olímpicos.
Otros meten una pata, te miran y dejan muy claro que esa idea ha sido tuya, no suya. 😄
El caniche suele llevarse bastante bien con el agua, pero eso no significa que haya que tirarlo dentro y esperar a que se active el modo delfín.
La mejor manera de enseñarle es empezar en un lugar tranquilo, con agua poco profunda, sin olas y sin demasiado ruido.
Deja que se acerque, huela, moje las patas y decida que el agua no intenta comérselo. Después entra tú.
Muchos perros se animan cuando ven que su persona sigue viva, no ha desaparecido bajo el agua y, además, parece estar pasándolo bien.
Puedes llamarlo, enseñarle un juguete o utilizar un pequeño premio para invitarlo a acercarse. Sin prisas. Primero una pata. Luego dos.
Después el pecho. Y cuando se quiera dar cuenta, ya estará nadando.
Al principio puedes acompañarlo y sostenerlo suavemente para que no se asuste ni empiece a mover las patas como una batidora averiada.
Cada pequeño avance merece una felicitación. Sí, incluso si hoy solo ha entrado hasta los tobillos.
¿Cuánto hay que practicar? Poco. Unos minutos y se acabó. Es mejor dejar al perro pensando «quiero volver»
que sacarlo del agua pensando «no pienso acercarme nunca más a ese sitio».
¿Dónde suele equivocarse la gente? Tirando al perro al agua. Obligándolo a entrar. Empezando en una zona demasiado profunda.
O eligiendo un día en el que el agua está tan fría que ni tú meterías un dedo.
Todo eso enseña una cosa muy deprisa: que el agua es una idea horrible.
Y una advertencia importante.
Por muy bien que nade tu perro, eso no significa que esté a salvo si cae solo en una piscina. Puede cansarse, asustarse
o no encontrar la salida. Saber nadar no sirve de mucho si nadie está allí para ayudarlo a salir. Así que el agua se disfruta juntos.
Nada de dejar al perro practicando natación sincronizada mientras tú estás dentro de casa. 😄


