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¿Cómo educar a un cachorro para la vida diaria?

Cómo educar a un caniche toy para convivir en casa

 

Educar a un cachorro no consiste solo en enseñarle órdenes, sino en prepararlo para convivir con personas en el día a día.

Qué incluye el adiestramiento para la vida diaria.

Comportamiento en casa, control de impulsos, relación con personas, adaptación a rutinas, gestión del entorno.

Errores al educar un cachorro en casa:

 humanizar sin educar, falta de normas claras, sobreexcitación constante, no trabajar la calma, ignorar pequeños problemas

Volver al curso anterior: primeros pasos en la educación del cachorro

Antes de educar: entiende cómo piensa tu perro.

La mayoría de los problemas de convivencia no aparecen por falta de obediencia, sino por falta de comprensión. Muchas personas tratan a su perro como si fuera un humano pequeño, esperando que entienda normas, emociones y situaciones de la misma manera. Pero un perro no piensa como una persona. No interpreta el mundo con lógica humana, sino a través de experiencias, hábitos, emociones y consecuencias. Cuando esto no se entiende, aparecen los problemas: no obedece, muerde, ladra, no se calma o parece “hacer lo que quiere”.

Antes de corregir al perro, hay que entender cómo funciona su mente.

Ir a «Cómo piensa un perro»

Cómo marcar límites sin romper la confianza.

Muchos dueños tienen miedo de poner límites. Piensan que decir “no” puede dañar la relación con el perro o generar desconfianza. Pero en realidad ocurre lo contrario: un perro sin límites claros vive con más estrés, más dudas y más conflictos.

 El problema no son los límites…  es cómo se aplican. El perro no necesita intensidad. Necesita claridad.

Límite no es castigo. Un límite no es enfado, ni gritos, ni corrección exagerada.

Es simplemente una información clara: “esto no se hace” o  “esto sí se hace.”

Cómo entiende el perro un límite. No con las palabras, el perro entiende:

tono, postura, coherencia, repetición

Así no se hace: errores en la educación del perro para la convivencia diaria

Los 3 principios de un límite correcto:

El castigo tardío: por qué el perro no entiende una prohibición fuera de tiempo

1.  Inmediato.

El límite debe aparecer en

el momento exacto. No después.

Hoy sí, mañana no: las normas contradictorias confunden al perro

2. Coherente.

Si hoy se permite y mañana no…

el perro no entiende.

Reacción exagerada ante un incidente: cuando el dueño empeora la situación

3. Proporcional.

No hace falta exagerar. Pequeño comportamiento → pequeña corrección.

Ejemplos reales:

Salta encima. Error: reír, empujar jugando. Correcto: bloquear con el cuerpo, ignorar hasta calma, luego interacción.

Muerde jugando. Error: permitir “porque es pequeño.” Correcto: parar interacción, retirar atención, reiniciar en calma.

No responde. Error: repetir mil veces, subir tono. Correcto: una señal clara, ayudar físicamente si hace falta, reforzar cuando responde.

Relación clara = relación segura.

Un perro confía más cuando: sabe qué esperar, entiende las normas,  no hay contradicciones.

La confianza no nace de la permisividad. Nace de la claridad.

⚠️ Lo que rompe la confianza (esto sí).

No es el límite lo que daña al perro. Es la confusión. Gritos constantes, incoherencia, 

nervios del dueño, castigos tardíos.

Educar no es controlar, es guiar. Cuando sabes poner límites correctamente, la convivencia deja de ser un problema y se convierte en algo natural.

Calma antes que control. Un perro en calma aprende. Un perro excitado reacciona.

¿Cómo motivar a un perro durante el adiestramiento?

Mucha gente cree que motivar a un perro significa decirle: «Haz esto y te doy de comer». Pero un perro funciona de una forma bastante más compleja. A menudo se intenta clasificar a los perros como "comedores", "jugadores" o "dependientes de las emociones". Se les pone una etiqueta... y empiezan los errores. La realidad es mucho más sencilla: un perro no trabaja por la comida. Trabaja por aquello que, en ese momento, tiene más valor para él. Hoy puede ser un trocito de pollo. Mañana su pelota favorita. Pasado mañana, escuchar un sincero «¡Bravo, campeón!».

Y ahora viene la sorpresa: todos los perros disfrutan de la comida, del juego y del reconocimiento emocional. Lo que cambia no es el tipo de perro, sino el valor que cada recompensa tiene en ese momento. La regla más importante de la motivación es muy simple: no tiene sentido premiar con aquello que el perro ya recibe en exceso. ¿Tu perro "come poco"? ¿Te pasas el día ofreciéndole pienso, salchicha, queso o cualquier otra cosa con tal de que coma? Es posible que el problema no sea el apetito. Muchas veces simplemente ha aprendido que dejar comida en el plato es un buen negocio, porque siempre aparecerá algo más rico.

¿Eres de los que dicen «¡Muy bien!» por absolutamente todo? Entonces tampoco le estás ayudando. Si cada paso, cada bostezo y cada mirada reciben una ovación, ¿para qué esforzarse más? El elogio deja de tener valor cuando se convierte en ruido de fondo.

La motivación empieza por nosotros. Comidas con horarios claros. El juego también tiene su momento. Y los elogios... para cuando el perro realmente ha hecho algo que merece la pena.

También hay otra regla que muchos olvidan: la recompensa debe ser proporcional a la dificultad del ejercicio.

Por sentarse, basta un premio pequeño. Pero si acaba de hacer una larga permanencia rodeado de otros perros, eso merece un auténtico jackpot: varios premios seguidos, su juguete favorito o una felicitación tan efusiva que parezca que acaba de ganar el campeonato del mundo. Al fin y al cabo, también nosotros esperamos una mejor recompensa cuando el trabajo ha sido más difícil.

Porque el perro no conoce la palabra «obediencia». Solo se hace una pregunta: «¿Merece la pena?»

Si la respuesta es sí, aprenderá con una velocidad que muchas veces sorprende a su propio dueño. Y si después de un ejercicio realmente complicado le ofreces un único grano de pienso seco... no te extrañes si te mira con cara de decir: «Por ese sueldo, hoy no trabajo.»

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Socialización del cachorro. ¿Qué es la socialización?

Muchas personas creen que socializar a un cachorro significa presentarle diez perros en el parque. En realidad, no. La socialización consiste en aprender a vivir con tranquilidad en el mundo que nos rodea.

Para un cachorro no debería ser un drama ver una bicicleta, oír un trueno, encontrarse con un hombre con sombrero, caminar sobre una rejilla metálica o escuchar llorar a un bebé.

Una buena socialización es aquella en la que el perro observa las cosas nuevas con curiosidad, no pensando: «Creo que hoy voy a morir.»

¿Quieres saber más?

¿Tu cachorro ya está convencido de que la aspiradora es un monstruo? ¿O piensa que el ascensor es un portal a otra dimensión? Entonces pinca el enlace y aprenderás, paso a paso, cómo ayudarle a sentirse seguro y tranquilo en cualquier situación.

Ir a la guía de socialización del cachorro

Cómo calmar a un perro en casa (sin agotarlo).

 Muchos dueños intentan cansar a su perro para que se calme. Más paseo, más juego, más actividad…Pero el resultado suele ser el contrario: un perro cada vez más excitado y menos capaz de relajarse. Porque un perro no aprende a calmarse corriendo.

Aprende a calmarse… calmándose. El descanso también se entrena.

 Cómo enseñar a tu perro a ir a su sitio.

Antes de empezar. El perro no entiende “vete”. El perro entiende acciones concretas. Tu objetivo: crear una asociación:

“este lugar = calma + seguridad + descanso.”

Paso 1. Crear el lugar. Elige una cama o manta SIEMPRE en el mismo sitio.

Sin paso constante de gente. Sin ruido.

Consejo: No es castigo. Es su “zona segura”.

Paso 2. Llevar (no ordenar).

Error típico: “¡Vete al puesto!” y esperar que entiende las palabras.

Correcto: 1.Llama al perro. 2.Llévalo físicamente al sitio (sin lucha).

3.En cuanto entra → marca, palabra: “sitio” o “puesto”.

Paso 3.

Fijar calma. Cuando el perro ya está tn el puesto: no lo sueltas inmediato, 

5–10 segundos tranquilidad, poco a poco: 10 seg → 20 → 1 minuto etc.

Errores comunes: 

Enviar cuando ya pasó algo. Gritar. Usar el sitio como castigo.
Esperar que lo entienda sin enseñar.

Una orden demasiado tardía: el perro ya no sabe a qué se refiere

¿Cómo enseñar a un perro a quedarse solo en casa?

Idea clave. Para que un perro aprenda a quedarse solo, primero tiene que aprender a calmarse. Y una de las formas más eficaces de enseñarlo es a través del ejercicio “a su sitio”. Cuando el perro entiende que tiene un lugar donde debe estar tranquilo,
empieza a desarrollar control y estabilidad emocional. “Al puesto” no es solo una orden, es una forma de enseñar al perro a parar.

El siguiente paso: usar un espacio limitado (parque).

Una vez que el perro entiende el concepto de “su sitio”, se puede aplicar en

un espacio más amplio y controlado, como un parque para cachorros. 

Objetivo: Que el perro entienda que puede estar en un espacio limitado.

Puede relajarse sin contacto constante y no necesita seguir al dueño todo el tiempo.

Cómo trabajarlo.

1. Asociar el parque con “su sitio”, colocas al perro dentro, le indicas que ese es su lugar, mantienes un ambiente tranquilo.

2. Añadir estímulos positivos. Muy importante: juguetes, rompecabezas con comida.

    Esto ayuda a crear una asociación positiva con el espacio.

3. Permanecer en casa al principio. Tú estás presente, haces tu vida normal, el perro está en el parque. Sin interacción constante.

4. No reaccionar al protesto! Si el perro protesta y el dueño responde, el perro aprende que protestar funciona.

5. Introducir salidas progresivas. Cuando el perro ya está tranquilo: sales unos segundos, vuelves sin emoción, aumentas poco a poco. Primero aprende a estar tranquilo en su sitio, después aprende a quedarse solo. El parque no es una limitación,es una herramienta para enseñar calma, estructura y seguridad. Y cuando el perro entiende su espacio, quedarse solo deja de ser un problema.

¿Cómo evitar que un cachorro muerda?

Todos los cachorros muerden. Es una parte completamente normal de su desarrollo. Exploran el mundo con la boca, juegan, cambian los dientes y todavía están aprendiendo a controlar la fuerza de la mordida. El problema no es que un cachorro muerda, sino que no aprenda cuándo, cómo y con qué intensidad puede hacerlo. En este vídeo descubrirás cómo enseñarle esos límites de forma tranquila, sin castigos y sin dañar la confianza entre vosotros.

¿Cómo evitar que un cachorro salte sobre las personas?

Para un cachorro, saltar suele ser una forma de decir: «¡Qué alegría verte!». No intenta portarse mal. Simplemente todavía no conoce otra forma de saludar.

El problema es que muchas personas, sin darse cuenta, enseñan precisamente ese comportamiento. Acarician al cachorro cuando salta, le hablan, se ríen... y él llega a una conclusión muy sencilla: «¡Funciona!».

Además, las huellas de barro quedan especialmente bonitas sobre unos pantalones blancos. 😄 Y si llevas medias o leggings finos, es muy probable que el saludo deje un recuerdo permanente.

La buena noticia es que este hábito es muy fácil de evitar si se actúa desde el principio. El secreto no está en castigar al cachorro, sino en enseñarle que la forma más rápida de conseguir atención es mantener las cuatro patas en el suelo.

Cómo evitar que un cachorro salte sobre las personas
Cómo enseñar a un cachorro a recibir visitas con tranquilidad

¿Cómo enseñar a un cachorro a recibir visitas con tranquilidad?

No todos los cachorros reciben a las visitas por el mismo motivo. Y entender cuál es el suyo facilita muchísimo las cosas.

Algunos piensan: «¡Han entrado desconocidos en nuestra casa! Yo no puedo detenerlos… pero al menos haré sonar la alarma.» 😄 En cuanto comprueban que el dueño está tranquilo y tiene la situación bajo control, suelen relajarse enseguida.

Otros son más prudentes. «Eso parece una persona… pero también podría ser un monstruo dispuesto a comer cachorros.» Así que prefieren mantener las distancias y avisar de vez en cuando por si acaso. Cuando descubren que el visitante no representa ningún peligro, también terminan tranquilizándose.

Y luego está el tercer grupo. Los que ya conocen a la visita y saben perfectamente que es amiga de la familia.

En ese caso... prepárate. Porque la fiesta es prácticamente inevitable. 

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Ven aquí. ¿Cómo enseñar a venir cuando lo llamas?

El comando “ven aquí” es uno de los más importantes. Puede evitar situaciones peligrosas y te permite tener control sobre tu perro en cualquier momento. Objetivo. Que el perro: venga inmediatamente cuando lo llamas, lo haga con ganas, no dude ni se distraiga.

Cómo enseñar al perro la orden «Ven aquí»

Cómo enseñarlo paso a paso.

1. Empieza en casa. Sin distracciones, en un entorno tranquilo.

2. Llama con voz alegre. Di: “¡ven aquí!” con tono positivo, como si fuera algo bueno.

3. Usa premio o juguete. Enséñale algo que le motive.

4. Aléjate un poco. Retrocede ligeramente para invitarle a venir.

5. Marca y premia. En cuanto llegue: “¡muy bien!” y premio inmediato.

6. Repite muchas veces. Para que entienda que venir siempre es buena idea.

Siguiente paso: practicar en otros lugares. Añadir pequeñas distracciones.

Usar correa al principio en exteriores. Señal recomendada: palabra: “ven aquí”

y gesto: brazos abiertos o mano hacia ti. Cuanto más claro, mejor. Cuánto practicar. Sesiones cortas, muchas repeticiones positivas. En distintos momentos del día.

⚠️ Errores comunes: Llamar para regañar→ el perro dejará de venir. No premiar cuando viene→ pierde motivación.

Repetir la orden muchas veces→ deja de tener valor. Perseguir al perro→ convierte el ejercicio en juego equivocado.

Enfadarse si tarda→ rompe la confianza.

Consejo clave: Haz que venir siempre sea algo positivo: premio, caricias, juego. El perro debe pensar: “si voy, siempre gano algo”.

 Cómo enseñar a un cachorro a caminar sin tirar de la correa (comando «Junto»)

El comando “junto” enseña al perro a caminar a tu lado de forma tranquila y controlada. Es muy útil en paseos y ayuda a evitar tirones, nerviosismo y descontrol. Objetivo. Que el perro: camine a tu lado, no tire de la correa, mantenga la atención en ti.

Cómo enseñar al perro la orden «Junto»

Cómo enseñarlo paso a paso.

 1. Coloca al perro a tu lado.

    Normalmente en el lado izquierdo (pero puedes elegir uno y mantenerlo siempre igual).

2. Usa un premio. Sujétalo a la altura de su hocico, cerca de tu pierna.

3. Da un paso. Empieza con un solo paso hacia delante.

4. Marca y premia. Si el perro se mueve contigo: “¡muy bien!” y premio inmediato.

5. Repite con pasos cortos. 1 paso → 2 pasos → 3 pasos.

6. Añade la orden. Cuando empiece a entender: di “junto”  y empieza a caminar.

7. Aumenta la distancia. Poco a poco, sin prisa. Señal recomendada: palabra: “junto”, gesto: mano cerca

de la pierna, siempre igual, para no confundir. Cuánto practicar: sesiones cortas, empezar en casa.

Luego en la calle con distracciones.

⚠️ Errores comunes: Empezar directamente en la calle → demasiadas distracciones.

Avanzar demasiado rápido→ el perro se pierde. Repetir la orden muchas veces→ pierde valor. Tirar de la correa→ crea tensión.

Usar el premio demasiado lejos → el perro se separa. Consejo importante. Al principio: movimientos cortos, ritmo lento, mucha recompensa. esto no es velocidad, es precisión.

Cómo enseñar a un cachorro a no coger cosas del suelo (comando “No coger”)

Este comando enseña al perro a no coger comida u objetos del suelo. Es fundamental para su seguridad y puede evitar intoxicaciones o problemas graves. Objetivo: Que el perro: ignore comida en el suelo, no intente cogerla. Te mire o espere tu señal.

Cómo enseñar al perro la orden «No» para que no recoja nada del suelo

Cómo enseñarlo paso a paso.

1. Empieza en casa. Sin distracciones y con control total del entorno.

2. Coloca comida en el suelo. Algo poco atractivo al principio.

3. Bloquea suavemente. Si el perro intenta cogerla: cubre con la mano o el pie.

    Sin brusquedad!

4. Espera el momento correcto. En cuanto el perro deje de insistir:

5. Marca y premia y dí “¡muy bien!”, premio de tu mano (mejor que lo del suelo).

6. Repite varias veces. Hasta que empiece a ignorar la comida. Añadir la orden.

Cuando ya lo entienda: di “no” o “deja”, justo antes de que intente cogerlo. Sube la dificultad. Comida más atractiva.

Más cerca del perro. Diferentes lugares. En la calle. Señal recomendada: palabra: “no” / “deja”. Gesto: mano firme hacia abajo.  Cuánto practicar: sesiones cortas, muchas repeticiones, diferentes situaciones.

⚠️ Errores comunes: Gritar o castigar→ genera miedo, no aprendizaje. Dejar que lo consiga a veces→ rompe todo el ejercicio.  Repetir “no, no, no” muchas veces→ pierde significado. Usar premios peores que lo del suelo→ el perro elige lo del suelo. 

Ir demasiado rápido→ el perro falla y aprende mal.

Consejo clave. El perro debe entender esto: lo del suelo no es para mí, lo bueno viene de mi dueño.

Cómo enseñar a un cachorro a no ladrar sin motivo (comando «No ladrar»)

El caniche es una raza muy inteligente y sensible, de normal no suelen ser muy ladradores, pero algun ejemplar también puede ladrar más de la cuenta si no se le enseña a controlarse. Este ejercicio no consiste en prohibir ladrar, sino en enseñar al perro cuándo debe parar. Objetivo: Que el perro: deje de ladrar cuando se lo pides, se calme rápidamente y no entre en estado de excitación constante.

Cómo enseñar al perro a no ladrar sin motivo

Cómo enseñarlo paso a paso.

1. Identifica cuándo ladra. No todos los ladridos son iguales: ruido, gente, aburrimiento,

    emoción. Primero observa, luego corrige.

2. Espera una pausa. No des la orden mientras ladra sin parar. Espera un segundo de silencio.

3. Da la orden “silencio” o “basta”, con voz firme pero tranquila.

4. Marca el momento correcto. En cuanto deje de ladrar:  “¡muy bien!” y premio inmediato.

5. Repite muchas veces. El perro aprende que callarse tiene recompensa.

Señal recomendada: palabra: “silencio” / “basta”, gesto: dedo delante de la boca

o mano hacia abajo. Cuánto practicar: en situaciones reales, sesiones cortas, con paciencia.

⚠️ Errores comunes: Gritar más fuerte que el perro→ para él es como ladrar contigo. Decir la orden sin parar→ pierde significado.  Corregir sin enseñar alternativa→ solo generas frustración. Premiar tarde→ no entiende qué hizo bien.

Consejo clave. Un perro que ladra mucho: muchas veces no necesita corrección, necesita dirección.​​​​​​​

Cómo acostumbrar a un cachorro a viajar en coche

¿Cómo acostumbrar a un cachorro a viajar en coche?

Lo más probable es que tu cachorro pase media vida viajando en coche. Así que merece la pena hacer bien el primer viaje, porque suele marcar la diferencia para todos los que vendrán después.

Hay un pequeño detalle que muchos propietarios descubren demasiado tarde: los cachorros se marean con bastante facilidad. Así que, si vais a viajar por la mañana, ese día no hay desayuno. Sí, protestará cinco minutos. Pero es mucho mejor eso que limpiar el transportín media hora. 😄

Coloca el transportín en el sentido de la marcha, para que el cachorro viaje mirando hacia delante y no de lado. Dentro pon una manta con olor a casa, una bebedero para transportín sujeto a la puerta, porque cuando están nerviosos suelen beber más de lo normal, y un juguete nuevo para que el viaje también tenga algo interesante.

El objetivo no es solo llegar al destino. Es que la próxima vez que abras la puerta del coche, tu cachorro piense: «¡Qué bien! ¡Nos vamos de aventura!»

Ir al siguiente curso: trucos básicos para perros
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