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Anatomía fascinante del perro

¿Cómo está construido el Caniche?

Imaginemos que vamos a construir un Caniche Toy desde cero.

Paso 1. El esqueleto: la base de todo.

Como en cualquier buena construcción, primero necesitamos una base sólida. Antes del pelo, de los músculos y de esos ojos capaces de convencerte de darle una galleta más, necesitamos el esqueleto: el auténtico armazón sobre el que se sostiene todo el cuerpo.

¿Cuántos huesos tiene un perro? Un perro adulto tiene, por lo general, entre 319 y 321 huesos. ¿Por qué no existe una cifra exacta?

El secreto está en la cola. La mayoría de los perros tienen entre 20 y 23 vértebras caudales, y precisamente esa diferencia hace que el número total de huesos varíe de un individuo a otro. Cuantas menos vértebras tenga la cola de forma natural, menor será también el número total de huesos.

Los humanos tenemos 206 huesos. ¿Te imaginas que esos simpáticos tres kilos de Caniche Toy tienen casi cien huesos más que tú? Así que no lo mires por encima del hombro. Así que, técnicamente, un Caniche Toy está "montado" con más piezas que una persona.

Quién tiene más huesos.png

¿Quién tiene más huesos?

El Caniche Toy no tiene el récord,

pero tampoco se queda corto.

Algunos mamíferos de cola muy larga lo superan en número de huesos, mientras que las enormes ballenas tienen bastantes menos.

Curioso, ¿verdad?

A veces, el tamaño engaña.

Y aquí viene otra curiosidad: un Chihuahua, un Caniche Toy y un Gran Danés tienen prácticamente el mismo número de huesos. La diferencia está en el tamaño, no en la cantidad. La naturaleza utilizó el mismo plano... solo cambió la escala.

Entonces… ¿todos los perros tienen el mismo número de huesos? Sí… y no. Si hablamos de perros adultos, prácticamente sí.

Pero los cachorros juegan con sus propias reglas. Cuando nacen, tienen más huesos que un perro adulto.

¿Se les pierden por el camino? ¡Claro que no! Muchos de esos huesos empiezan separados y, a medida que el cachorro crece, se van fusionando, formando huesos más fuertes y resistentes. Así que, técnicamente, un cachorro viene con "más piezas en la caja".

Con el tiempo, la naturaleza hace el montaje definitivo. 😄

Paso 2. Los músculos: instalamos el motor.

La estructura ya está lista. Pero, por ahora, nuestro Caniche Toy solo sabe representar de forma muy convincente una pieza de museo. Para que pueda correr, saltar, mover la cola y desaparecer de repente junto con un calcetín, necesita músculos.

Los músculos se unen a los huesos mediante los tendones y ponen en movimiento todo el esqueleto.

Algunos trabajan cuando el perro decide utilizarlos: los de las patas, el cuello o la cola. Otros funcionan sin pedir permiso, como el corazón, los músculos respiratorios y los que forman las paredes de los órganos internos.

Los músculos de las extremidades posteriores son especialmente potentes, porque proporcionan el impulso necesario para correr y saltar. Incluso cuando el Caniche Toy permanece quieto, sus músculos siguen trabajando para mantener la postura.

¿Y cuando tiembla? También son los músculos. Esas contracciones rápidas e involuntarias ayudan al cuerpo a producir calor.

En un Caniche Toy de tres kilos puede haber más de un kilo de tejido muscular. Es decir, una buena parte de ese pequeño y alegre animal es un auténtico motor. Solo que es un motor con rizos y opinión propia.

El esqueleto le dio forma a nuestro Caniche Toy. Los músculos le regalaron el movimiento. Ahora ya puede correr; solo nos queda descubrir cómo se doblan los huesos sin romperse y por qué nada chirría.

Curiosidad del constructor.

1. Para mover las orejas, un perro utiliza alrededor de 18 músculos. Los humanos apenas tenemos unos 6, y la mayoría ni siquiera sabemos usarlos. Así que la próxima vez que tu Caniche Toy gire una oreja al oír abrir una bolsa de premios… ya sabes por qué gana esa competición.

2.  Los perros tienen músculos faciales capaces de levantar las cejas y crear la famosa mirada de

"¿De verdad no me vas a dar un premio?". Los científicos descubrieron que los perros desarrollaron un pequeño músculo alrededor de los ojos que los lobos apenas utilizan. Parece que miles de años de convivencia con las personas convirtieron esa mirada irresistible en toda una estrategia de éxito.

3. Gracias a sus músculos, un Caniche Toy puede saltar varias veces la altura de su propio cuerpo. Nada mal para alguien que pesa menos que una bolsa de patatas.

4. Cuando un perro tiembla de frío, sus músculos realizan cientos de pequeñas contracciones por minuto para producir calor. Es el mismo sistema de calefacción de emergencia que utiliza nuestro cuerpo.

Paso 3. Las articulaciones: instalamos las bisagras.

Nuestro Caniche Toy ya tiene un sólido esqueleto y un potente motor. Pero todavía hay un problema: los huesos son rígidos. Si estuvieran unidos unos a otros como piezas pegadas, nuestro pequeño constructor solo podría quedarse de pie… y poco más.

Por suerte, la naturaleza tuvo una idea mucho mejor: las articulaciones. Son las "bisagras" del cuerpo, las encargadas de permitir que cada movimiento sea suave, preciso y flexible. Piensa en una puerta. Sin bisagras sería imposible abrirla. Con los huesos ocurre exactamente lo mismo: las articulaciones permiten doblar las patas, girar el cuello, mover la mandíbula y hasta agitar la cola de felicidad.

Cartílago articular.

Pero hay otro detalle ingenioso. Los extremos de los huesos no se tocan directamente. Están recubiertos por una capa de cartílago, un tejido liso y resistente que actúa como un amortiguador natural. Gracias a él, los huesos pueden moverse miles de veces al día sin desgastarse.

Líquido sinovial.

Y como si eso fuera poco, cada articulación produce un líquido especial llamado líquido sinovial. Su trabajo es parecido al del aceite en el motor de un coche: reduce la fricción y ayuda a que todo funcione con suavidad.

¿Cuánto trabaja una articulación?

Un Caniche Toy puede dar decenas de miles de pasos cada día. Eso significa que sus articulaciones trabajan sin descanso desde que se despierta hasta que decide que es la hora de una siesta... normalmente encima del sofá.

¿Sabías que...?

Las articulaciones no solo permiten el movimiento. También ayudan a absorber el impacto cada vez que el perro corre o salta. Sin ellas, cada aterrizaje sería como golpear el suelo con dos palos de madera.

Esquema de una articulación.png

Esquema de una articulación

1. Articulación 2. Líquido sinovial
3. Cartílago articular

Paso 4: Ligamentos y tendones: las conexiones que dan vida al movimiento.

Nuestro caniche ya tiene un esqueleto sólido, articulaciones que permiten el movimiento y músculos capaces de generar fuerza. Sin embargo, todavía falta una parte esencial del mecanismo. Imaginemos un motor instalado en un coche sin correas de transmisión o una grúa sin cables de acero: toda la potencia estaría allí, pero no podría mover absolutamente nada.

Aquí entran en escena los ligamentos y los tendones, dos estructuras que suelen confundirse, aunque cumplen funciones muy diferentes.

Los ligamentos unen un hueso con otro. Refuerzan las articulaciones, mantienen los huesos en la posición correcta y limitan los movimientos excesivos que podrían provocar lesiones. Gracias a ellos, cada articulación conserva su estabilidad incluso cuando el perro corre, salta o cambia de dirección a gran velocidad.

ligamentos y tendones perro.png

Los tendones, en cambio, unen los músculos con los huesos. Cuando un músculo se contrae, el tendón transmite esa fuerza al hueso correspondiente, produciendo el movimiento. Sin los tendones, incluso los músculos más fuertes serían incapaces de mover el cuerpo.

Podemos imaginar los músculos como el motor, los tendones como los cables que transmiten la fuerza y los ligamentos como los sistemas de seguridad que mantienen toda la estructura bajo control.

Aunque son tejidos extremadamente resistentes, tanto los ligamentos como los tendones reciben menos riego sanguíneo que los músculos. Por ello, cuando se lesionan, su recuperación suele ser más lenta y requiere tiempo, reposo y una rehabilitación adecuada.

¿Sabías que...? Los tendones son uno de los tejidos más resistentes del organismo. En proporción a su tamaño, pueden soportar fuerzas equivalentes a varias veces el peso corporal del perro durante una carrera o un salto.

Ahora sí, la parte mecánica de nuestro constructor está completa. El esqueleto sostiene el cuerpo, las articulaciones permiten el movimiento, los músculos generan la fuerza, los tendones la transmiten y los ligamentos mantienen cada pieza en su lugar. Pero nuestro caniche todavía no está vivo. Aún debemos instalar el corazón, los pulmones y el resto de los órganos que harán funcionar este extraordinario organismo.

Ahora nuestro Caniche Toy ya puede correr, saltar y girar con agilidad. Pero todavía le falta algo muy importante: un sistema capaz de llevar oxígeno y nutrientes a cada músculo del cuerpo. Es hora de poner en marcha el corazón.

Paso 5. El corazón: ponemos en marcha la bomba.

Nuestro Caniche Toy ya tiene un esqueleto fuerte, músculos potentes y articulaciones que le permiten moverse. Pero todavía hay un problema: ninguna célula puede funcionar sin oxígeno ni nutrientes. Es hora de arrancar el motor más importante de todos: el corazón.

El corazón es una bomba muscular que trabaja las 24 horas del día.

¿Cómo funciona el corazon?

Imagina que el cuerpo del Caniche Toy es una gran ciudad. Cada célula es una pequeña casa que necesita recibir comida y oxígeno todos los días. El corazón es el repartidor que nunca llega tarde. Con cada latido envía la sangre por todo el cuerpo para entregar el "pedido" y recoger la basura que ya no sirve. Y repite ese recorrido una y otra vez, miles de veces al día, sin descansar ni un solo minuto.

Si el corazón pidiera vacaciones, el resto del cuerpo entraría en huelga inmediatamente.

En un Caniche Toy adulto, el corazón puede latir entre 100 y 140 veces por minuto cuando está tranquilo. Durante un juego o una carrera, esa cifra puede aumentar considerablemente para llevar más oxígeno a los músculos.

¿Qué tamaño tiene?

A pesar de trabajar sin descanso durante toda la vida, el corazón de un Caniche Toy pesa apenas unas decenas de gramos. Cabe fácilmente en la palma de una mano… pero es capaz de mantener en marcha todo el organismo.

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Con cada latido, el corazón impulsa la sangre por miles de kilómetros de vasos sanguíneos, llevando oxígeno y nutrientes a cada rincón del cuerpo y recogiendo los productos de desecho para que puedan eliminarse.

¿Sabías que...? Los perros pequeños tienen el corazón más rápido que los perros grandes. Un Gran Danés puede tener un pulso mucho más lento que un diminuto Caniche Toy. Es la misma regla que se observa en muchos mamíferos: cuanto más pequeño es el cuerpo, más deprisa necesita trabajar el corazón. Eso significa que, mientras tú lees este párrafo, el corazón de tu Caniche Toy ya habrá latido varias veces más que el tuyo. Y seguirá haciéndolo sin que él tenga que pensar en ello ni un solo segundo.

La sangre y los vasos sanguíneos.png

Paso 6. La sangre y los vasos sanguíneos: construimos la red de carreteras.

El corazón ya está funcionando. Pero... ¿cómo llegará la sangre hasta la punta de la nariz, las orejas o la última uña de la pata? Muy sencillo: hace falta una enorme red de carreteras.

Los vasos sanguíneos son como autopistas, carreteras y pequeños caminos que llegan a todos los rincones del cuerpo. Por ellos viaja la sangre transportando oxígeno, nutrientes y todo lo que las células necesitan para seguir funcionando.

Las arterias son las autopistas de salida: llevan la sangre desde el corazón hacia todo el cuerpo. Las venas son el camino de regreso: devuelven la sangre al corazón para volver a empezar el viaje. Y entre unas y otras están los diminutos capilares, tan finos que los glóbulos rojos tienen que pasar prácticamente en fila india.

La sangre no es solo un líquido rojo. Es un equipo completo de reparto.

🔴 Glóbulos rojos: llevan el oxígeno.

⚪ Glóbulos blancos: son los guardias de seguridad que buscan virus y bacterias.

🟡 Plaquetas: son los albañiles de emergencia. Si aparece una herida, llegan rápidamente para ayudar a cerrar la fuga.

¿Por qué el veterinario casi siempre pide un análisis de sangre?

Porque la sangre recorre todo el cuerpo. Si en algún órgano empieza a ocurrir algo extraño, muy a menudo la sangre es la primera en "enterarse". En ella pueden aparecer señales de una infección, una inflamación, anemia, problemas en el hígado, los riñones, el páncreas e incluso alteraciones hormonales.

Imagina que todos los órganos escribieran pequeños mensajes sobre cómo se encuentran. El hígado diría: "Todo bien". Los riñones: "Sin novedades". Pero si alguno empieza a tener problemas, esa información también viaja en la sangre. Por eso un simple análisis puede revelar mucho antes de que aparezcan síntomas evidentes.

Eso sí, pero un análisis de sangre no lo cuenta absolutamente todo. Algunas enfermedades apenas modifican la sangre al principio, por lo que el veterinario siempre combina los resultados con la exploración, los síntomas y, si es necesario, otras pruebas.

Paso 7. Los pulmones: llenamos el depósito de oxígeno.

Nuestro Caniche Toy ya tiene un corazón que funciona como una bomba y una red de vasos sanguíneos que llega a todo el cuerpo. Pero todavía falta algo imprescindible: el combustible. Los músculos, el cerebro y todos los órganos necesitan oxígeno para poder trabajar. Y ahí es donde entran en acción los pulmones. Una estación de intercambio.

Cada vez que tu Caniche Toy inspira, el aire entra por la nariz, baja por la tráquea y llega hasta los pulmones. Allí ocurre algo extraordinario: el oxígeno pasa a la sangre y, al mismo tiempo, la sangre entrega el dióxido de carbono para que salga del cuerpo con la siguiente respiración.

Millones de pequeños globos.

Los pulmones están formados por millones de diminutos alvéolos, unas pequeñas bolsas de aire tan finas que permiten el intercambio de gases en solo una fracción de segundo. Si los extendiéramos todos, ocuparían una superficie sorprendentemente grande para un perro tan pequeño.

El repartidor ya tiene combustible. Ahora los glóbulos rojos recogen el oxígeno en los pulmones y salen de viaje por todo el cuerpo. Cada músculo, cada órgano y cada célula recibe exactamente lo que necesita para seguir funcionando.

los pulmones perro.png

¿Por qué jadean los perros?

A diferencia de las personas, los perros casi no sudan por la piel. Cuando tienen calor o hacen ejercicio, jadean. Al mover rápidamente el aire por la lengua y las vías respiratorias, eliminan parte del exceso de calor y ayudan a enfriar el cuerpo. Es su sistema de aire acondicionado natural.

Dato curioso. Un Caniche Toy puede respirar mucho más rápido que una persona. Mientras nosotros solemos hacer entre 12 y 20 respiraciones por minuto en reposo, un perro pequeño suele respirar entre 15 y 30 veces por minuto. Después de jugar... es otra historia.

Ya tenemos un cuerpo fuerte, un corazón que bombea sin descanso, sangre que reparte oxígeno y unos pulmones que nunca dejan de llenar ese depósito invisible. Pero todavía falta el verdadero jefe de la obra: el cerebro, el órgano que coordina absolutamente todo.

Paso 8. El aparato digestivo: instalamos la cocina.

Nuestro Caniche Toy ya tiene músculos, sangre y oxígeno. Pero todo ese mecanismo necesita energía. Ha llegado el momento de instalar la cocina, el almacén y la planta de reciclaje del cuerpo: el aparato digestivo.

El viaje de una croqueta.

Todo empieza en la boca. Los dientes trituran el alimento mientras la saliva lo humedece y comienza la digestión. Además de facilitar que la comida se deslice hacia el estómago, contiene sustancias que ayudan a proteger la boca frente a algunos microorganismos.

Después, la comida baja por el esófago hasta el estómago, donde se mezcla con los jugos gástricos y se descompone en fragmentos cada vez más pequeños.

El siguiente destino es el intestino delgado, el auténtico especialista en aprovechar los nutrientes. Allí se absorben las proteínas, las grasas, los hidratos de carbono, las vitaminas y los minerales, que pasan a la sangre para alimentar todo el organismo.

El aparato digestivo.png

Más adelante, el intestino grueso recupera gran parte del agua y prepara los restos que el cuerpo ya no necesita. Lo útil se queda... y el resto recibe amablemente la indicación de salida. El intestino es el auténtico encargado de almacén: decide qué nutrientes pasan a la sangre y qué cosas ya no merece la pena guardar.

¿Sabías que...? Durante muchos años se creyó que la saliva de los perros tenía un gran poder para curar heridas. Hoy sabemos que no es exactamente así. La saliva contiene algunas sustancias con acción antibacteriana y ayuda a limpiar pequeñas heridas al lamerlas, pero también puede transportar bacterias. Por eso, aunque lamer una herida es un comportamiento completamente natural, no siempre acelera la cicatrización y, en algunos casos, incluso puede retrasarla.

Paso 9. El aparato urinario: instalamos el sistema de limpieza. Nuestro Caniche Toy ya ha obtenido energía de los alimentos. Pero, como ocurre en cualquier fábrica, después de trabajar siempre quedan residuos. Para mantener el organismo limpio y en equilibrio, hace falta un buen sistema de limpieza. Ese trabajo lo realiza el aparato urinario.

Los riñones: los filtros del cuerpo. Los riñones funcionan como dos filtros de alta precisión. Durante todo el día limpian la sangre, eliminan las sustancias de desecho y regulan la cantidad de agua y minerales que el organismo necesita conservar.

¿Qué pasa con todo lo que sobra? Los residuos que los riñones retiran de la sangre se mezclan con agua y forman la orina. Desde allí viaja por dos finos conductos, llamados uréteres, hasta la vejiga, donde se almacena hasta que llega el momento de salir al exterior.

Una fábrica que nunca descansa.

Aunque tu Caniche Toy esté profundamente dormido, sus riñones siguen trabajando sin parar. Filtran la sangre miles de veces al día para que todo el organismo siga funcionando correctamente.

El aparato urinario1.png

¿Sabías que...? Cuando un perro huele la orina de otro perro, no solo está oliendo "pipí". En realidad está leyendo un mensaje lleno de información: quién pasó por allí, si era macho o hembra, aproximadamente su edad e incluso si estaba preparado para reproducirse. Para los perros, un árbol puede convertirse en un auténtico tablón de anuncios.

Y una curiosidad más... Muchos perros son capaces de aguantar varias horas sin orinar, pero eso no significa que sea bueno hacerlo con frecuencia. Igual que nosotros, necesitan vaciar la vejiga con regularidad para mantener sano todo el sistema urinario.

Paso 10. Sistema reproductor: garantizando la continuidad de la raza.

Nuestro constructor ya casi está completo. El organismo puede moverse, respirar, alimentarse y responder al mundo que lo rodea. Sin embargo, todavía falta un sistema cuya misión no es mantener vivo a un solo individuo, sino asegurar la continuidad de toda la especie.

Se trata del sistema reproductor.

En los machos, este sistema está formado principalmente por los testículos, el epidídimo, los conductos deferentes, la próstata y el pene. Su función es producir espermatozoides y las hormonas sexuales masculinas, especialmente la testosterona, que también influye en el desarrollo muscular, el metabolismo y el comportamiento.

En las hembras, el aparato reproductor incluye los ovarios, las trompas uterinas, el útero, el cuello uterino y la vagina. Los ovarios producen los óvulos y las hormonas femeninas, mientras que el útero proporciona el entorno adecuado para el desarrollo de los cachorros durante la gestación.

Además de permitir la reproducción, este sistema participa en numerosos procesos del organismo. Las hormonas sexuales influyen en el crecimiento, la maduración, el metabolismo, el desarrollo físico e incluso en algunos aspectos del comportamiento.

En los Caniches destinados a la cría responsable, el buen estado del sistema reproductor es fundamental para preservar la salud de la raza y transmitir a las futuras generaciones las mejores características físicas y genéticas. Por ello, los controles veterinarios y las pruebas de salud desempeñan un papel esencial antes de planificar cualquier reproducción.

Con este sistema ya instalado, nuestro constructor está preparado para completar las funciones internas del organismo. Ahora solo queda conectar el centro de control que coordinará absolutamente todo: el cerebro y el sistema nervioso.

macho y hembra caniche toy.png

Dato curioso.

¡A toda velocidad! Algunos impulsos nerviosos viajan a más de 100 kilómetros por hora. Es más rápido que muchos coches circulando por ciudad. Los nervios trabajan tan deprisa que parece que el perro adivina lo que va a pasar. Pero no es magia: simplemente su sistema nervioso es un mensajero extraordinariamente rápido.

Los Caniches están entre las razas de perros más inteligentes del mundo. Aprenden órdenes nuevas con gran rapidez y son capaces de recordar decenas e incluso cientos de palabras y gestos cuando se entrenan de forma positiva.

El cerebro no solo controla el movimiento. También guarda recuerdos, reconoce personas, aprende rutinas y sabe perfectamente a qué hora sueles abrir la nevera.

Ya tenemos un Caniche Toy capaz de pensar, aprender y tomar decisiones. Pero todavía le faltan sus "sensores": unos ojos para ver, unas orejas para escuchar y una nariz capaz de descubrir un premio escondido al otro lado de la habitación.

Los nervios: el cableado del cuerpo.

Si el cerebro es el ordenador, los nervios son los cables. Llevan mensajes desde el cerebro hasta los músculos y devuelven información desde los ojos, las orejas, la nariz y la piel. Gracias a ellos, el cuerpo sabe qué está ocurriendo en cada momento.

Imagina que tu Caniche Toy pisa por accidente una superficie muy caliente. En una fracción de segundo, los nervios envían una señal al cerebro y este responde inmediatamente: "¡Levanta la pata!". Todo sucede tan rápido que parece automático.

El cerebro y el sistema nervioso.png

Paso 11. El cerebro y el sistema nervioso: instalamos el centro de control.

Nuestro Caniche Toy ya está completamente construido. Tiene un esqueleto fuerte, músculos potentes, un corazón que bombea sangre y unos pulmones que suministran oxígeno. Pero todavía hay un pequeño problema: todas esas piezas necesitan trabajar juntas. Y para eso hace falta un jefe. Ese jefe es el cerebro.

Un ordenador increíble. El cerebro recibe información de todo el cuerpo, toma decisiones y envía órdenes en una fracción de segundo. Todo ocurre tan deprisa que tu Caniche Toy puede reaccionar antes incluso de que tú hayas terminado de lanzar una pelota.

¿Quién hace qué? El sistema nervioso tiene dos grandes equipos de trabajo.

El sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) es el jefe. Piensa, analiza la información y toma decisiones.

El sistema nervioso periférico son los mensajeros. Está formado por miles de nervios que recorren todo el cuerpo llevando mensajes de un lado a otro. Imagina una gran empresa. El cerebro es el director. La médula espinal es la oficina central. Y los nervios son miles de repartidores que van corriendo por todo el cuerpo llevando mensajes. Si uno de esos repartidores se pierde... alguna parte del cuerpo dejará de recibir las órdenes.

Paso 12. Los sentidos: instalamos los sensores.

Nuestro Caniche Toy ya puede respirar, correr y saltar. Pero todavía necesita descubrir el mundo que le rodea. Para orientarse, encontrar comida, reconocer a su familia o detectar un peligro, dispone de tres increíbles sensores: la nariz, los ojos y los oídos. Ellos recogen toda la información y la envían al cerebro, que decide qué hacer a continuación.

La nariz: el superpoder del perro.

Si los humanos conocemos el mundo principalmente con la vista,

los perros lo hacen con la nariz. Mientras nosotros tenemos

entre 5 y 6 millones de receptores olfativos, un perro puede tener entre 220 y 300 millones. Su nariz nunca deja de trabajar. Incluso durante un paseo tranquilo,

analiza continuamente el aire y el suelo, detectando olores que

para nosotros simplemente no existen.

La nariz del Caniche Toy.png

¿Sabías que...? La huella de la nariz de un perro es tan única como la huella dactilar de una persona. No existen dos narices exactamente iguales. De hecho, en algunos países se han utilizado las impresiones de la trufa nasal para identificar perros, igual que las huellas dactilares se utilizan para identificar personas. Cada nariz tiene un dibujo diferente. En otras palabras, tu Caniche Toy lleva su propio "DNI" justo en la punta del hocico.

¿Sabías que...? Algunos perros pueden desarrollar un curioso fenómeno llamado snow nose o "nariz de nieve". Durante el invierno o cuando reciben menos luz solar, su nariz puede aclararse y pasar de un color negro intenso a marrón o rosado. Cuando vuelven los días más soleados, en muchos casos recupera su color habitual.

Los veterinarios todavía estudian por qué ocurre exactamente, aunque se cree que está relacionado con cambios temporales en la producción de melanina, el pigmento que da color a la nariz.

snow nose.png

😄 Así que, si un invierno tu Caniche Toy "estrena" una nariz un poco más clara, no significa que haya olvidado ponerse protector solar... probablemente solo esté luciendo un auténtico snow nose

Las orejas: un radar siempre encendido

El oído de un Caniche Toy también es extraordinario. Puede escuchar sonidos mucho más agudos que nosotros y detectar ruidos que pasarían completamente desapercibidos para el oído humano.

Cada oreja está controlada por alrededor de 18 músculos, que le permiten girarlas para localizar con precisión el origen de un sonido. Nosotros apenas conservamos unos pocos músculos en las orejas... y la mayoría ni siquiera somos capaces de moverlas.

Mientras tú todavía intentas averiguar de dónde viene un ruido, tu Caniche Toy ya ha localizado la dirección exacta... y probablemente también ha decidido si merece la pena ir a investigar.

Los ojos: un mundo diferente.

Aunque los perros y las personas miramos el mismo paisaje, no lo vemos exactamente igual.

Los Caniches Toy distinguen menos colores que nosotros. Mientras los humanos vemos una gran variedad de tonos, los perros perciben principalmente colores en las gamas del azul y el amarillo. Los rojos y los verdes les resultan mucho más parecidos.

Si lanzas una pelota roja sobre un césped muy verde, tú la verás enseguida.

Tu Caniche Toy probablemente la encontrará antes con la nariz que con los ojos.

Así lo ve una persona

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Así lo ve un perro

Así lo ve un perro.png

Pero donde los perros nos ganan es en otra cosa: detectar el movimiento. Sus ojos están diseñados para descubrir rápidamente cualquier objeto que se mueva, incluso a bastante distancia.

Además, ven mucho mejor cuando hay poca luz. Detrás de la retina tienen una capa especial llamada tapetum lucidum, que actúa como un espejo y aprovecha al máximo la poca luz disponible. Gracias a ella, pueden orientarse con facilidad al amanecer, al atardecer o durante la noche.

Por eso, cuando tú empiezas a decir "¡No veo nada!", tu Caniche Toy sigue caminando como si todavía fuera de día.

Los perros no necesitan ver todos los colores para entender el mundo. Mientras nosotros confiamos sobre todo en la vista, ellos combinan lo que ven con un olfato extraordinario y un oído muy sensible. Es como si resolvieran el mismo rompecabezas... pero utilizando piezas diferentes.

¿Sabías que...? Los ojos de los perros brillan por la noche cuando les da la luz.

No es magia ni llevan una linterna escondida. Ese brillo se debe precisamente al tapetum lucidum, la capa que refleja la luz y mejora su visión en la oscuridad.

Tres sentidos, un mismo objetivo.

Cada uno de estos sentidos tiene una misión diferente. La nariz encuentra, los oídos escuchan y los ojos observan. Después, el cerebro reúne toda esa información en una fracción de segundo para tomar la mejor decisión.

Gracias a este extraordinario trabajo en equipo, tu Caniche Toy puede explorar el mundo, aprender, jugar y, por supuesto, encontrar una golosina escondida mucho antes de que tú recuerdes dónde la dejaste.

ojos de los perros brillan.png

Paso 13. La piel: la última capa de protección.

Nuestro caniche ya puede moverse, respirar, bombear sangre, digerir los alimentos, coordinar cada movimiento y percibir el mundo que lo rodea a través de la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto. Todas las piezas esenciales del organismo ya están en su lugar.

Sin embargo, nuestro constructor aún no está completamente terminado. Todos estos sistemas necesitan una protección que los aísle del entorno y, al mismo tiempo, les permita seguir funcionando correctamente.

Es el momento de colocar la última capa del cuerpo: la piel.

La piel es el órgano más grande del organismo. Protege los tejidos internos frente a golpes, microorganismos y sustancias nocivas, ayuda a regular la temperatura corporal y evita la pérdida excesiva de agua. Además, contiene miles de terminaciones nerviosas que permiten percibir el contacto, la presión, el dolor y la temperatura.

¿Sabías que...? La piel es el órgano más grande del cuerpo del perro. En conjunto representa aproximadamente entre el 12 y el 24 % del peso corporal, dependiendo de la edad, la condición física y la cantidad de tejido subcutáneo.

Dato curioso: A diferencia de las personas, los perros prácticamente no sudan por toda la superficie de la piel.

Sus glándulas sudoríparas funcionales se encuentran principalmente en las almohadillas de las patas, por lo que eliminan el exceso de calor sobre todo mediante el jadeo.

En la piel también se encuentran los vasos sanguíneos, las glándulas sebáceas y los folículos pilosos, las pequeñas estructuras

donde nace el pelo. Gracias a esta compleja organización, la piel no solo protege el cuerpo, sino que también constituye la base sobre la que crecerá una de las características más emblemáticas del Caniche: su extraordinario pelaje.

Paso 14. El pelaje: el toque final de nuestro constructor.

Nuestro constructor está prácticamente terminado. El esqueleto sostiene el cuerpo, las articulaciones permiten el movimiento, los músculos generan la fuerza, el corazón impulsa la sangre, los pulmones aportan oxígeno, el cerebro coordina cada acción y la piel protege todo el organismo. Solo falta una última pieza: el elemento que hace reconocible al Caniche en cualquier parte del mundo.

Ha llegado el momento de colocar su extraordinario pelaje.

A diferencia de muchas otras razas, el pelo del Caniche crece de forma continua y pasa por un ciclo de crecimiento mucho más prolongado. Por ello, la caída estacional suele ser mucho menos evidente. Los pelos que completan su ciclo no siempre caen al suelo, sino que con frecuencia quedan atrapados entre los rizos y se mezclan con el pelo nuevo que sigue creciendo.

Y ahora sí… nuestro constructor está completo.

Lo que al principio era una caja llena de piezas independientes se ha convertido en un organismo vivo, donde cada estructura depende de las demás. Ningún hueso podría sostener el cuerpo sin los músculos, ningún músculo funcionaría sin los tendones, el corazón no tendría sentido sin los pulmones, el cerebro no podría interpretar el mundo sin los órganos de los sentidos y el característico pelaje del Caniche no existiría sin una piel sana que le sirviera de base.

Así es la anatomía del Caniche: un extraordinario conjunto de sistemas que trabajan en perfecta armonía para dar vida a una de las razas más elegantes, inteligentes y admiradas del mundo.

Por esta razón, el Caniche necesita un cepillado regular. Si el pelo muerto no se elimina, comienza a enredarse y aparecen los nudos. Con el tiempo, estos pueden convertirse en apelmazamientos que tiran de la piel, dificultan la ventilación, retienen humedad y favorecen la aparición de irritaciones o infecciones cutáneas.

El pelaje también actúa como una capa protectora. Ayuda a aislar el cuerpo frente al frío y al calor, protege la piel de pequeños golpes y de la radiación solar y reduce el contacto directo con el polvo y otras partículas del ambiente. Su buen estado depende directamente de una piel sana, una alimentación equilibrada y unos cuidados adecuados.

Los diferentes colores del Caniche son el resultado de la distribución de los pigmentos producidos en los folículos pilosos. Sin embargo, el color del pelaje puede cambiar con la edad, la genética o la influencia de determinados factores hormonales y ambientales. Por ello, el aspecto del pelaje evoluciona a lo largo de la vida del perro.

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Paso final. El alma de un Caniche Toy.

Ya hemos construido nuestro Caniche Toy pieza por pieza.

Le hemos dado un esqueleto para sostener su cuerpo, músculos para correr, un corazón para bombear la sangre, pulmones para respirar, un sistema digestivo para obtener energía, unos riñones para mantener limpio su organismo, un cerebro para pensar y unos sentidos para descubrir el mundo. Parece que ya está completo... ¿verdad? Todavía no.

Hay algo que no aparece en ningún libro de anatomía, que no puede verse en una radiografía y que ningún microscopio es capaz de encontrar. Es aquello que hace que un Caniche Toy no sea simplemente un perro, sino un compañero de vida.

Es la alegría con la que te recibe al volver a casa, la curiosidad con la que explora el mundo, la inteligencia con la que aprende cosas nuevas y el cariño que regala sin pedir nada a cambio. Cada Caniche Toy tiene el mismo número de huesos, los mismos músculos y los mismos órganos. Pero ninguno tiene exactamente la misma personalidad. Ahí está la verdadera magia.

La ciencia puede explicar cómo funciona su cuerpo. Pero el amor, la fidelidad y ese brillo especial que vemos en sus ojos... eso pertenece a otra parte de la historia. Y quizá por eso, cuando abrazamos a nuestro Caniche Toy, nunca pensamos en sus 320 huesos, ni en su corazón, ni en sus pulmones. Simplemente abrazamos a un miembro más de la familia.

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Para crear esta guía hemos consultado libros de anatomía veterinaria, publicaciones científicas y referencias tan conocidas como Miller's Anatomy of the Dog y Textbook of Veterinary Anatomy. El resto es cosa nuestra: decidimos cambiar el típico lenguaje de los manuales por una forma mucho más entretenida de aprender. Así que, en vez de memorizar páginas y páginas, construiremos un Caniche Toy pieza a pieza… procurando que no te duermas antes de llegar al último pelo.

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